JuanCa
Funcionario
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- 21 Feb 2026
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Durante años lideré tres empresas, mis clientes eran Pepsi, Nestlé, Claro, Heineken, Falabella…
Vivía el sueño. O eso creía.
En marzo de 2020, todo se vino abajo, un golpe personal me destrozó… y antes de levantarme,
llegó la pandemia, el país se paralizó, mis empresas no podían operar, Mi mayor inversión… quedó congelada.
Caí en depresión, y cuando intentaba salir, la crisis política hundió la economía y terminó de hundirme a mí.
Un cliente me dejó debiendo 100 mil dólares, Mi socio me sacó de la empresa
Lo que quedaba… fueron juicios y promesas rotas.
Sobrevivía dando clases… pero me sentía invisible, Hasta que una amiga me pidió ayuda con su escuela.
Acepté trabajar gratis, para volver a mis neuronas empresariales.
Ahí conocí a una influencer que ganaba más de 160 mil dólares al año, con un curso que yo dictaba.
Ella no daba clases, creaba contenido, solo aparecía en instagram.
Y entendí: El conocimiento no vende si nadie te ve, y tu experiencia no sirve si la escondes.
Decidí volver a aprender, invertí lo que tenía y lo que no tenía.
Pasé de improvisar… a tener un sistema.
Hoy tengo clientes en Perú y España una escuela en marcha y la certeza de que tu historia puede ser tu activo más valioso
si la cuentas con estrategia, y sin dejar de ser tú
No todos los que caen fracasan.
Y no todos los que enseñan… han vivido lo que enseñan.
Estoy para servirles en lo que necesiten.
Vivía el sueño. O eso creía.
En marzo de 2020, todo se vino abajo, un golpe personal me destrozó… y antes de levantarme,
llegó la pandemia, el país se paralizó, mis empresas no podían operar, Mi mayor inversión… quedó congelada.
Caí en depresión, y cuando intentaba salir, la crisis política hundió la economía y terminó de hundirme a mí.
Un cliente me dejó debiendo 100 mil dólares, Mi socio me sacó de la empresa
Lo que quedaba… fueron juicios y promesas rotas.
Sobrevivía dando clases… pero me sentía invisible, Hasta que una amiga me pidió ayuda con su escuela.
Acepté trabajar gratis, para volver a mis neuronas empresariales.
Ahí conocí a una influencer que ganaba más de 160 mil dólares al año, con un curso que yo dictaba.
Ella no daba clases, creaba contenido, solo aparecía en instagram.
Y entendí: El conocimiento no vende si nadie te ve, y tu experiencia no sirve si la escondes.
Decidí volver a aprender, invertí lo que tenía y lo que no tenía.
Pasé de improvisar… a tener un sistema.
Hoy tengo clientes en Perú y España una escuela en marcha y la certeza de que tu historia puede ser tu activo más valioso
si la cuentas con estrategia, y sin dejar de ser tú
No todos los que caen fracasan.
Y no todos los que enseñan… han vivido lo que enseñan.
Estoy para servirles en lo que necesiten.