Jesús Gallego
Fundador
Hoy quiero dejar aquí una breve reflexión acerca de septiembre que igual te da que pensar.
Es por una cosa que le escuché el otro día a un YouTuber.
Decía, básicamente, que si tú te abres un canal de YouTube y empiezas a subir vídeos todos los días, al cabo de 1 año era imposible que no vivieras de ese canal.
Aunque fueras un paquete y no tuvieras ni puta idea al principio, a poco que le dedicaras.
Ojo con esto.
Pues con el cuerpo es lo mismo.
A ver, no digo vivir del cuerpo (o igual sí, no sé), pero estar bien sí.
Pero bien de verdad, bien de la hostia, no bien sin tripa.
¿Tú sabes lo que puede llegar a cambiar un cuerpo haciendo las cosas bien durante 10 meses?
Escucha, imposible que no seas otro.
Y lo único que tienes que hacer es empezar, encontrar la forma de hacerlo sostenible, de integrarlo en tu rutina diaria sin que te suponga estrés.
Al principio cuesta, no te digo que no, pero en seguida lo conviertes en un hábito y eso lo cambia todo.
Ayer lo hablaba con Isra.
Él consiguió llegar arriba bebiendo 2 litros de cerveza al día, pero si no hubiera cambiado su estilo de vida de forma radical “no hubiera sido posible subir al siguiente escalón”.
Cuerpo y mente, ya sabes.
Creo que escribiré un correo hablando de esto..
Feliz fin de semana.
Es por una cosa que le escuché el otro día a un YouTuber.
Decía, básicamente, que si tú te abres un canal de YouTube y empiezas a subir vídeos todos los días, al cabo de 1 año era imposible que no vivieras de ese canal.
Aunque fueras un paquete y no tuvieras ni puta idea al principio, a poco que le dedicaras.
Ojo con esto.
Pues con el cuerpo es lo mismo.
A ver, no digo vivir del cuerpo (o igual sí, no sé), pero estar bien sí.
Pero bien de verdad, bien de la hostia, no bien sin tripa.
¿Tú sabes lo que puede llegar a cambiar un cuerpo haciendo las cosas bien durante 10 meses?
Escucha, imposible que no seas otro.
Y lo único que tienes que hacer es empezar, encontrar la forma de hacerlo sostenible, de integrarlo en tu rutina diaria sin que te suponga estrés.
Al principio cuesta, no te digo que no, pero en seguida lo conviertes en un hábito y eso lo cambia todo.
Ayer lo hablaba con Isra.
Él consiguió llegar arriba bebiendo 2 litros de cerveza al día, pero si no hubiera cambiado su estilo de vida de forma radical “no hubiera sido posible subir al siguiente escalón”.
Cuerpo y mente, ya sabes.
Creo que escribiré un correo hablando de esto..
Feliz fin de semana.