Si no es medible, no es mejorable

jrobertosastre

Funcionario
Desde
24 Feb 2026
Mensajes
1
Trofeos
0
En los últimos días he tenido una sensación extraña conmigo mismo, algo muy parecido al síndrome del impostor.

Siento que hago lo suficiente —o el mínimo indispensable— para no sentir que me estoy fallando a mí mismo. Y es curioso, porque esto va mucho más allá de lo social o lo externo. Es ese recordatorio de que uno no puede escapar de lo que algunos llaman consciencia, otros llaman ser, y otros simplemente entendemos como ese sentido interno de autocumplimiento.

A veces parece solo un pensamiento pasajero, pero no lo es. Es más bien una corazonada. Algo así como los testigos amarillos del carro: esas luces que se encienden en el tablero cuando algo necesita revisarse. Puedes ignorarlas por un tiempo, pero sabes que están ahí por algo.

Parar y observarlo es el primer paso. Pero solo observar no basta. En mi caso, decidí escribirlo en mi bitácora de pensamientos y experiencias. Y al hacerlo, algo cambió: ese “ruido” tomó forma. Pude ver con claridad qué estaba generando esa sensación y qué necesitaba hacer para cambiarla.

Ahí entendí algo muy simple: si no lo mides, no lo mejoras.

Empecé a anotar qué cosas había logrado en los últimos días y en cuáles había procrastinado o simplemente evitado. Sin culpa, sin frustración. Solo observando los hechos. Y eso fue suficiente para darme perspectiva.

A partir de ahí, construí un sistema para medir mi progreso día a día: cómo me siento, qué avanzo, en qué fallo y por qué. Suena obvio, porque es exactamente lo que haría cualquier empresario exitoso con su negocio cuando algo no va bien. Pero, curiosamente, no lo estaba haciendo conmigo mismo… siendo yo mi proyecto más importante.

La idea es simple: los números no mienten.

Tener el valor de medirnos, de poner estándares en nuestra vida y enfrentarnos a ellos con honestidad cambia todo. Porque con claridad viene el compromiso. Y si un día no llegas a la meta, no es un fracaso: es avance, porque al menos ya sabes dónde estás y hacia dónde vas.
Al final de cuentas no es humano ser perfectos, solo lograr ser 1% mejores cada día.
 
Volver
Arriba