José David Ocampo
Becario
- Desde
- 23 Feb 2026
- Mensajes
- 6
- Trofeos
- 1
Cuando sientes que has conseguido todo lo que te haría feliz, y, no lo eres.
¡Vení! ¿A ti no te llega a veces una vocecita que te dice: “pilas que no se den cuenta el fiasco que eres”?
Aparece como unas mariposas en el estómago, sintiendo que se avecina el fracaso o que te han descubierto. Esto ocurre porque estás centrado en los demás, esforzándote en cumplir sus expectativas o satisfaciendo necesidades materiales.
Lo que realmente quieres es estar en paz con tus decisiones y sentirte pleno contigo mismo. Encontrar dentro de ti, estados de dicha y tranquilidad.
Ojo que no quiero decir que no tengas cosas. Lo que te quiero decir, es que disfrutes de la vida, de tu compañía y te sientas orgulloso de ti mismo. Lo material es para disfrutarlo, no para darte plenitud.
Y no es que no puedas controlar esa voz interior, es que no sabes realmente de dónde salió, y por qué insiste en quedarse.
El asunto es que nadie te enseñó a confiar en ti y en tus decisiones. ¡Todo lo contrario!
Lo que no sabes, es que esa “vocecita” no es tuya. Proviene de tu infancia, del adulto que te brindó las pautas de crianza y los valores.
Para cambiar esa sensación de fracaso y de vacío, a pesar de tus logros, lo primero es reconocer de quién es esa voz, qué la motiva a estar vigente y de qué te quiere proteger.
Pero vení, pareciera sencillo y no, no lo es.
Es necesario que te acompañe un terapeuta experto en detectar creencias y patrones invisibles. Los resultados que obtienes cuando logras hacerlo, son increíbles.
Confías más en ti mismo, en tu criterio y encuentras en tu interior, los estados de paz y plenitud que no hayas afuera, adquiriendo algo, o, cumpliendo a otros.
¡Vive extraordinario!
¡Vení! ¿A ti no te llega a veces una vocecita que te dice: “pilas que no se den cuenta el fiasco que eres”?
Aparece como unas mariposas en el estómago, sintiendo que se avecina el fracaso o que te han descubierto. Esto ocurre porque estás centrado en los demás, esforzándote en cumplir sus expectativas o satisfaciendo necesidades materiales.
Lo que realmente quieres es estar en paz con tus decisiones y sentirte pleno contigo mismo. Encontrar dentro de ti, estados de dicha y tranquilidad.
Ojo que no quiero decir que no tengas cosas. Lo que te quiero decir, es que disfrutes de la vida, de tu compañía y te sientas orgulloso de ti mismo. Lo material es para disfrutarlo, no para darte plenitud.
Y no es que no puedas controlar esa voz interior, es que no sabes realmente de dónde salió, y por qué insiste en quedarse.
El asunto es que nadie te enseñó a confiar en ti y en tus decisiones. ¡Todo lo contrario!
Lo que no sabes, es que esa “vocecita” no es tuya. Proviene de tu infancia, del adulto que te brindó las pautas de crianza y los valores.
Para cambiar esa sensación de fracaso y de vacío, a pesar de tus logros, lo primero es reconocer de quién es esa voz, qué la motiva a estar vigente y de qué te quiere proteger.
Pero vení, pareciera sencillo y no, no lo es.
Es necesario que te acompañe un terapeuta experto en detectar creencias y patrones invisibles. Los resultados que obtienes cuando logras hacerlo, son increíbles.
Confías más en ti mismo, en tu criterio y encuentras en tu interior, los estados de paz y plenitud que no hayas afuera, adquiriendo algo, o, cumpliendo a otros.
¡Vive extraordinario!