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- 5 Abr 2025
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Cuando buscas un lugar donde encajar, te encuentras con personas que, por un instante, se convierten en tu mayor fuente de sabiduría.
Pero eso solo ocurre si levantas la mirada del lugar al que estuviste unido a tu madre durante 9 meses y prestas atención al mensaje.
Esto es lo que aprendí ayer de una comercial de frutas y verduras, y que te ayudará a tomar decisiones contundentes con clientes que no te convienen.
Ayer, mi hijo vino a visitarme.
Está en una fase de cambios, tiene una crisis existencial y quiere venir a vivir cerca de su padre.
Está bien que lo haga.
Pero no vendrá a mi casa.
Que se busque la vida.
Lo único que hice por él ayer, y lo único que haré, fue esto:
Entrar en Habitaclia, marcar un número cualquiera y darle el teléfono para que hablara con la persona que podría alquilarle una habitación.
Él no habló.
Cuando le pasé el teléfono, no estaba seguro, así que tomé la iniciativa y hablé yo.
Por la tarde estábamos viendo la habitación.
Esa mujer…
cada vez que abría la boca era para darnos una lección de ventas.
En todo momento se estaba vendiendo....
Quería que estuviéramos allí, y se esforzaba. Según ella, su perrita Luna ya lo había decidido....
al último que vino, la perra lo echó literalmente jajajajaa
Y le caímos en gracia. A la perrita y a la dueña.
Sobre todo, a mi hijo. Es un esperpento ese muchacho, pero aún no se lo cree, y está bien así.
En fin, que en un momento dado la mujer nos dijo:
“Cuando un cliente se vuelve pesado con el género, porque un aguacate de 200 está picado, lo mejor que puedes hacer es prepararle un pedido grande, entregárselo personalmente y darle 5 contactos más de fruteros, diciéndole que a partir de ahora puede llamar a cualquiera de esos 5 de la competencia.
Ah, y que esta es la factura, pero que no hace falta que la pague.”
Eso es lo que ella hizo.
Y la reacción del cliente fue llamarla nada más salir por la puerta para decirle que quería trabajar con ella.
Solo con ella....
Sin decir nada más, entendió el mensaje.
No nos contó más sobre cómo continuó su relación con el cliente.
Entiendo que siguieron trabajando juntos, pero ella dejó de trabajar allí para dedicarse a asuntos más humanos: ayudar a las personas con las ventas y con lo humano.
Y nos ganó....
Se vendió en todo momento.
Como hace un buen comercial, como hace alguien que escucha, atiende a lo que le tenga decir el otro...
Y ejecuta según las necesidades de ambos.
Marcando limites, por el bien de ambos, pero sobre todo por el de uno mismo.
Se puede entender de muchas maneras, pero hay momentos en la vida que el tiempo aprieta.
Y siempre…
Puedes confiar en un lugar mejor.
Tu verdadero hogar no esta tan lejos.
P.D.: Quizás ahora toca dedicarte el tiempo suficiente para pensar en ti.
Pero eso solo ocurre si levantas la mirada del lugar al que estuviste unido a tu madre durante 9 meses y prestas atención al mensaje.
Esto es lo que aprendí ayer de una comercial de frutas y verduras, y que te ayudará a tomar decisiones contundentes con clientes que no te convienen.
Ayer, mi hijo vino a visitarme.
Está en una fase de cambios, tiene una crisis existencial y quiere venir a vivir cerca de su padre.
Está bien que lo haga.
Pero no vendrá a mi casa.
Que se busque la vida.
Lo único que hice por él ayer, y lo único que haré, fue esto:
Entrar en Habitaclia, marcar un número cualquiera y darle el teléfono para que hablara con la persona que podría alquilarle una habitación.
Él no habló.
Cuando le pasé el teléfono, no estaba seguro, así que tomé la iniciativa y hablé yo.
Por la tarde estábamos viendo la habitación.
Esa mujer…
cada vez que abría la boca era para darnos una lección de ventas.
En todo momento se estaba vendiendo....
Quería que estuviéramos allí, y se esforzaba. Según ella, su perrita Luna ya lo había decidido....
al último que vino, la perra lo echó literalmente jajajajaa
Y le caímos en gracia. A la perrita y a la dueña.
Sobre todo, a mi hijo. Es un esperpento ese muchacho, pero aún no se lo cree, y está bien así.
En fin, que en un momento dado la mujer nos dijo:
“Cuando un cliente se vuelve pesado con el género, porque un aguacate de 200 está picado, lo mejor que puedes hacer es prepararle un pedido grande, entregárselo personalmente y darle 5 contactos más de fruteros, diciéndole que a partir de ahora puede llamar a cualquiera de esos 5 de la competencia.
Ah, y que esta es la factura, pero que no hace falta que la pague.”
Eso es lo que ella hizo.
Y la reacción del cliente fue llamarla nada más salir por la puerta para decirle que quería trabajar con ella.
Solo con ella....
Sin decir nada más, entendió el mensaje.
No nos contó más sobre cómo continuó su relación con el cliente.
Entiendo que siguieron trabajando juntos, pero ella dejó de trabajar allí para dedicarse a asuntos más humanos: ayudar a las personas con las ventas y con lo humano.
Y nos ganó....
Se vendió en todo momento.
Como hace un buen comercial, como hace alguien que escucha, atiende a lo que le tenga decir el otro...
Y ejecuta según las necesidades de ambos.
Marcando limites, por el bien de ambos, pero sobre todo por el de uno mismo.
Se puede entender de muchas maneras, pero hay momentos en la vida que el tiempo aprieta.
Y siempre…
Puedes confiar en un lugar mejor.
Tu verdadero hogar no esta tan lejos.
P.D.: Quizás ahora toca dedicarte el tiempo suficiente para pensar en ti.