Fíjate, ni en verano te dejan estar tranquilo un rato. Nos mantienen enganchados a esa intranquilidad sorda permanente que no beneficia a nadie. Y no nos cuentan cómo salir de ese bucle.
Antes las noticias de verano hablaban de piscinas, temperatura y poco tema de interés relevante. Es como si los periodistas también se hubieran ido de vacaciones y tiraran de archivo.
Hoy no.
Incluso estando en el chiringuito, no puedes evitar escuchar algún drama que ocurre en el otro punto del planeta. ¿Hay que ponerse una capa de insensibilidad?
No. Pero sí ponerte un chubasquero que no se llene de un barro que pesa más de lo que tus hombros aguantan.
Trabajé en uno de los más grandes medios de comunicación y resulta que las noticias positivas no hacen audiencia. Vaya...
Luego, no rentan.
Así que todo el foco está en encontrar la noticia más morbosa y dramática que haya o pueda llegar a haber (también son adivinos) y repetirla en bucle.
¿Y qué pasa entonces? Pues que si te entrenas para encontrar el drama en el mundo, lo encontrarás donde quiera que mires. Porque tu cerebro funciona así por diseño.
Dile lo que quieres ver y lo verás. No question.
Eso que te cuentan ... ¿ es el mundo de hoy? Nooooooooooooooooo
Pero resulta que, como la atención es la puerta de la percepción, eso es lo único que parece existir.
Es como mirar el océano a través de una pajita y concluir que el mar mide medio centímetro de ancho.
Pasan cosas horribles, sin duda.
Pero ESO NO ES TODO LO QUE HAY.
(Solo que te informan sobre cosas que asustan o estresan)
Porque si sientes miedo o tensión no vas a disfrutar de ti, ni de tu familia y amigos, ni descansará tu mente, ni se regenerará tu cuerpo...
Y si crees que el mundo es un lugar hostil del que escapar y tu cuerpo el canal por el que recibes el sufrimiento, ¿adivina que puerta se abre?
La de no querer saber del mundo ni escuchar tu cuerpo, porque duele.
Y ahí llega la adicción para sedarlo. Ya sea ir de compras, de copas, de series televisivas o de horas avanzando el trabajo acumulado (ese que siempre requiere de tu supervisión, incluso de vacaciones).
Es lo que hay.
El cerebro estresado por una perspectiva de miedo, ya sea real o imaginario, funciona así. Y desconectarse OXIDA y ENVEJECE.
La buena noticia es que puedes enseñar a tu cerebro a ver el océano sin usar una pajita. Y eso cambia el cuento.
No hay palabras para decirte cuantísimo cambian las vistas del océano. Tienes que experimentarlo.
PD Para que te dejen tranquilo tienes que dar tú el paso. No basta con hacer un detox de noticias durante un tiempo (aunque es una buena medida para recuperar la alegría vital, si aprovechas para leer algo con lo que dejar a un lado la pajita, por ejemplo este libro).
Otra opción es recolectar noticias positivas, enviarlas aquí a vuelta de correo y crear entre todos un Noticiero del Paraíso, ese que haga justicia sobre lo que ocurre en un mundo que, en realidad, es más paraíso que infierno.
Much love, | |
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