El tango, como en las ventas: saber vivir es la cuestión ...

Augusto

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Isra Bravo lo repite en cada uno de sus podcasts, en cada uno de sus libros, en cada una de sus formaciones: vender es vivir y vivir es vender.

¿Sabías que ... el tango ha tenido tres grandes fases?
Hoy se conocen como la Guardia Vieja (antes de la Gran Guerra), la Guardia Nueva (entre guerras) y la Guardia Nacional de los tiempos de Perón antes del golpe de 1955, que hoy se llama tango milonguero.

Pero en cada fase, sus protagonistas han puesto su perspectiva de sabiduría popular en un perfecto titular de copywriting.

En la primera fase, la Guardia Vieja, el dicho fue:
“La vida es un tango y la muerte, un pasodoble.”

En la segunda fase, la Guardia Nueva:
“El tango es un pensamiento triste que se baila.”

Y en la tercera fase, la Guardia Nacional, el dicho fue:
“La vida es una milonga y hay que saberla bailar.”

Vivir es entender los dolores reales de los clientes, y cuando eso pasa, media venta está hecha.

PD: ¿A quién le gustaría leer mi libro “El Secreto del Tango”?
Responde este hilo con un “Tango” y se abrirá el acceso para leer el primer capítulo.
 
Hola Augusto,

Yo también soy milonguero. Bailo tango y a veces musicalizo milongas.

Y ya que trajiste el tema, hay un verso que para mí lo resume bien.
Cacho Castaña, homenajeando a la Gata Varela:

“Los que cantan a los gritos seguirán siendo aprendices
Porque el tango no se canta, porque al tango se lo dice
Con la pausa y el silencio al que aluden los poetas
Despacito, poco a poco, para que entiendan la letra.”


Ahí hay una lección.

El tango no se grita.
Se dice.

Y el buen copywriting tampoco necesita gritar.
Necesita pausa, intención y silencio bien colocado.


Un abrazo.
 
Hola Augusto,

Yo también soy milonguero. Bailo tango y a veces musicalizo milongas.

Y ya que trajiste el tema, hay un verso que para mí lo resume bien.
Cacho Castaña, homenajeando a la Gata Varela:

“Los que cantan a los gritos seguirán siendo aprendices
Porque el tango no se canta, porque al tango se lo dice
Con la pausa y el silencio al que aluden los poetas
Despacito, poco a poco, para que entiendan la letra.”


Ahí hay una lección.

El tango no se grita.
Se dice.

Y el buen copywriting tampoco necesita gritar.
Necesita pausa, intención y silencio bien colocado.


Un abrazo.
Hola Facundo,

Muchas gracias por la aportación.

Me hiciste recordar a la "Gata Varela", que no es más que Adriana Varela, que aquí canta un bellísimo tango Villa Urquiza, donde se habla del porteño como ese magnate de barrio, dueño de su esquina y de su orgullo.
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Pero la vida de barrio de Buenos Aires siempre se quiso asociar a los africanos con las emociones más volátiles, más viscerales.

Por ejemplo, hasta los tiempos de Carlos Gardel, incluso él decía en sus películas: “Es siempre la misma milonga”. O sea, se habla mucho pero en la realidad no pasa nada. Eso porque los porteños sabían que la milonga era un local donde los afroargentinos iban a reunirse para sus rituales domingueros de San Baltasar. Así que antes se asociaba “milonga” con “me estás contando historias”, o sea, “me estás entreteniendo”. Y eso Isra Bravo lo hace a la perfección con su estilo de copywriting.

Pero después, en los 40, los porteños como que regeneraron la palabra milonga para su propio ritual de encuentros de tango.
Y entonces tuvieron que sacar otra expresión de asociación al africano para decir lo mismo que antes indicaban con la milonga.
O sea, ahora dicen “eso es un quilombo”, que es una expresión argentina para describir una situación caótica, desordenada o problemática, igual como antes lo asociaban a la milonga.

En esta cultura porteña del tango, donde se ha formado el lunfardo, es muy sencillo entender las raíces de calle del estilo de copywriting de Isra Bravo y de muchos de sus gurús.
Porque en la calle es donde los dolores se gritan más y ahí va un secreto a voces de Isra Bravo.

Abrazo,

Augusto
 
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