Augusto
Magnate de barrio
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- 21 Feb 2026
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Me da cierta gracia a los críticos que dicen que escribir con IA no engancha con la audiencia.
La cuestión es sencilla: tú eres el director de tu arte de escrivir, de tu vida y de tu negocio. No es muy distinto de lo que dice Isra Bravo:
“Nunca, JAMÁS, olvides que si tienes un negocio mandas tú. Tu cliente no, tú.”
O sea, como director tienes que ser como Hitchcock. No en pegar sustos a los actores o a la audiencia, sino en visualizar lo que quieres para ellos.
Después es trabajar con el equipo técnico o con la IA para que la intención del director se manifieste en la imaginación de la audiencia.
Yo escribo con IA y me va muy bien, porque me ayuda a convertir mi idea en el formato que quiero para la audiencia.
O sea, ni a toda la audiencia le gusta Hitchcock.
Escribir para vender o para negociar no tiene que tener el mismo formato.
Si escribes una reclamación al hospital con el estilo callejero de Isra Bravo, te ponen de vuelta en la calle porque no les importa quién seas. Lo que les importa es su sistema.
Y es ahí donde uno tiene que golpear.
Pero veo que muchos se quedan pegados a la forma y olvidan la esencia.
Y eso sí es la muerte del artista.
La cuestión es sencilla: tú eres el director de tu arte de escrivir, de tu vida y de tu negocio. No es muy distinto de lo que dice Isra Bravo:
“Nunca, JAMÁS, olvides que si tienes un negocio mandas tú. Tu cliente no, tú.”
O sea, como director tienes que ser como Hitchcock. No en pegar sustos a los actores o a la audiencia, sino en visualizar lo que quieres para ellos.
Después es trabajar con el equipo técnico o con la IA para que la intención del director se manifieste en la imaginación de la audiencia.
Yo escribo con IA y me va muy bien, porque me ayuda a convertir mi idea en el formato que quiero para la audiencia.
O sea, ni a toda la audiencia le gusta Hitchcock.
Escribir para vender o para negociar no tiene que tener el mismo formato.
Si escribes una reclamación al hospital con el estilo callejero de Isra Bravo, te ponen de vuelta en la calle porque no les importa quién seas. Lo que les importa es su sistema.
Y es ahí donde uno tiene que golpear.
Pero veo que muchos se quedan pegados a la forma y olvidan la esencia.
Y eso sí es la muerte del artista.