Lakshmi.Puran
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- 26 Feb 2026
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Mi madre todavía no se cree que me paguen por eso.
Me llamo Isabel (aka Lakshmi Puran) y soy profesora de Kundalini Yoga. He visto que no soy la única kundalinera por este foro.
Comencé en este mundo del Kundalini Yoga en 2020 (qué buen año para empezar) y desde entonces ha sido un no parar de experimentar. Si tenéis la suerte o la desgracia de conocer a alguien metido en este mundo tan "raro" del Kundalini Yoga os dirá seguramente que les cambió la vida.
No exageran. Lo corroboro.
Doy clases en mi pueblo natal, al que volví después de vivir 16 años en el extranjero. Y al final del primer año, ofrecí a mis estudiantes una actividad nueva, algo que es muy común en Kundalini Yoga: hacer durante un mínimo de 40 días la misma meditación. Fines de semana, festivos incluidos. Da igual si tienes una boda, un entierro, una comunión, una resaca del copón. Hay que dejarse de tonterías y sentarse a hacer la meditación. No hay excusas. Esto ya empieza a sonar a tortura china, ¿no?
Pero no una meditación en silencio, con las manos en las rodillas y cantando ooooooooooom. Nada de eso. Para experimentar qué pasa en silencio con las manos tranquilamente en las rodillas, primero hay que darle un buen revés a la mente. Y aquí entra la tortura china de verdad.
Por ejemplo, la que terminamos el domingo pasado.
Junta las yemas de los dedos índice y corazón. Lleva ese mudra (gesto con las manos) a la altura del mentón.
Brazos paralelos al suelo. Codos bien arriba, a la altura de los hombros.
Mantén los ojos abiertos mirando el mudra.
Y ahora respira de la siguiente manera: inhala 2-3 segundos por la nariz, retén la respiración de 5 a 10 segundos, exhala lentamente de 10 a 15 segundos por la nariz.
Y ahora aguanta así 22 minutos.
"Estáis locos", como dice mi madre.
Desde fuera así parece. Pero es un viajaz-O.
Sacas una fuerza mental que no sabías que tenías.
Físicamente, te pones fuerte como el acero.
Te das cuenta de todas las excusas tan estúpidas que te pones para cualquier cosa. Y las dejas atrás.
Creces en disciplina, compromiso y paciencia.
Te empiezas a escuchar de forma honesta, sin etiquetas pero con compasión.
Te das cuenta de tu diálogo interno: de cómo te hablas, cómo te manipulan y te manipulas, cómo reaccionas ante las situaciones del día a día.
Te centras en lo que te tienes que centrar y no en las chorradas en las que quieren que pongas tu atención: que si los therians, que si el mundo se va a la m****, que si esto, que si lo otro.
Y llega un día que algo hace un ENORME clic en ti y el castillo de naipes se desmorona.
En la primera de esas cuarentenas tuve el valor de dejar una m***** de trabajo que me tenía atada con un buen sueldo pero me consumía la vida. La mejor decisión de mi vida.
En verdad no me pagan por tenerlos con los brazos en posturas de tortura china: me pagan por estar presentes cada día a las 7 de la mañana en ese camino de hacer CLIC por ellos mismos.
PD: A veces hacemos posturas con los brazos abajo; no soy tan ma-so-ca.
PD2: también hago un queso manchego de rechupete y llevo una ganadería. No os penséis que mi vida es solo meditar.
PD3: Sin Kundalini Yoga no tendría ni motivación, ni fuerza mental, ni compromiso ni disciplina para llevar la ganadería y hacer queso. Habría tirado la toalla al primer mes.
Sat nam
Me llamo Isabel (aka Lakshmi Puran) y soy profesora de Kundalini Yoga. He visto que no soy la única kundalinera por este foro.
Comencé en este mundo del Kundalini Yoga en 2020 (qué buen año para empezar) y desde entonces ha sido un no parar de experimentar. Si tenéis la suerte o la desgracia de conocer a alguien metido en este mundo tan "raro" del Kundalini Yoga os dirá seguramente que les cambió la vida.
No exageran. Lo corroboro.
Doy clases en mi pueblo natal, al que volví después de vivir 16 años en el extranjero. Y al final del primer año, ofrecí a mis estudiantes una actividad nueva, algo que es muy común en Kundalini Yoga: hacer durante un mínimo de 40 días la misma meditación. Fines de semana, festivos incluidos. Da igual si tienes una boda, un entierro, una comunión, una resaca del copón. Hay que dejarse de tonterías y sentarse a hacer la meditación. No hay excusas. Esto ya empieza a sonar a tortura china, ¿no?
Pero no una meditación en silencio, con las manos en las rodillas y cantando ooooooooooom. Nada de eso. Para experimentar qué pasa en silencio con las manos tranquilamente en las rodillas, primero hay que darle un buen revés a la mente. Y aquí entra la tortura china de verdad.
Por ejemplo, la que terminamos el domingo pasado.
Junta las yemas de los dedos índice y corazón. Lleva ese mudra (gesto con las manos) a la altura del mentón.
Brazos paralelos al suelo. Codos bien arriba, a la altura de los hombros.
Mantén los ojos abiertos mirando el mudra.
Y ahora respira de la siguiente manera: inhala 2-3 segundos por la nariz, retén la respiración de 5 a 10 segundos, exhala lentamente de 10 a 15 segundos por la nariz.
Y ahora aguanta así 22 minutos.
"Estáis locos", como dice mi madre.
Desde fuera así parece. Pero es un viajaz-O.
Sacas una fuerza mental que no sabías que tenías.
Físicamente, te pones fuerte como el acero.
Te das cuenta de todas las excusas tan estúpidas que te pones para cualquier cosa. Y las dejas atrás.
Creces en disciplina, compromiso y paciencia.
Te empiezas a escuchar de forma honesta, sin etiquetas pero con compasión.
Te das cuenta de tu diálogo interno: de cómo te hablas, cómo te manipulan y te manipulas, cómo reaccionas ante las situaciones del día a día.
Te centras en lo que te tienes que centrar y no en las chorradas en las que quieren que pongas tu atención: que si los therians, que si el mundo se va a la m****, que si esto, que si lo otro.
Y llega un día que algo hace un ENORME clic en ti y el castillo de naipes se desmorona.
En la primera de esas cuarentenas tuve el valor de dejar una m***** de trabajo que me tenía atada con un buen sueldo pero me consumía la vida. La mejor decisión de mi vida.
En verdad no me pagan por tenerlos con los brazos en posturas de tortura china: me pagan por estar presentes cada día a las 7 de la mañana en ese camino de hacer CLIC por ellos mismos.
PD: A veces hacemos posturas con los brazos abajo; no soy tan ma-so-ca.
PD2: también hago un queso manchego de rechupete y llevo una ganadería. No os penséis que mi vida es solo meditar.
PD3: Sin Kundalini Yoga no tendría ni motivación, ni fuerza mental, ni compromiso ni disciplina para llevar la ganadería y hacer queso. Habría tirado la toalla al primer mes.
Sat nam