myrione
Funcionario
- Desde
- 29 Ago 2025
- Mensajes
- 5
- Trofeos
- 0
Ayer escribí esta NL y me parece un tema apasionante sobre el que debatir con el café de la mañana, así que por aquí la dejo 
Hay cambios que no llegan como una explosión.
Llegan como esas arrugas que un día aparecen en el espejo: juras que ayer no estaban, pero llevan meses instalándose.
Un día miras alrededor y piensas:
“espera… ¿esto cuándo pasó?”
Con la IA está ocurriendo exactamente eso.
No va a haber un “antes y después” épico.
No habrá una fecha oficial ni un botón rojo.
Nadie va a avisar.
Lo que hay es crecimiento exponencial silencioso…
y demasiada gente comportándose como si el mundo siguiera en modo 2019.
La verdadera amenaza no es la IA.
La verdadera amenaza es tratarla como una amenaza.
Porque cuando algo se vive así, te paralizas y encuentras buenas razones para no mirar.
Mientras tanto, otros no son más listos ni más valientes: simplemente no intentan proteger un statu quo que ya no existe.
Estos días me ronda mucho la idea del Nuevo Renacimiento.
Vi un reel que me ayudó a ordenar ideas y conectar piezas que tenía sueltas (en la PD tienes el enlace).
La IA no viene a reemplazar personas, aunque esa vaya a ser una consecuencia natural de su existencia.
Viene a amplificar a las personas no lineales, a los polímatas.
Gente que, como Leonardo Da Vinci, lo mismo pinta la Mona Lisa que diseña un helicóptero.
Personas que nunca han cabido bien en una sola etiqueta.
Ahí me vi reflejada de lleno.
Soy traductora “de profesión”.
Pero hoy también soy educadora financiera.
Y además canto, toco la guitarra, hago fotografía, diseño gráfico, artes plásticas...y me encanta la tecnología.
Durante mucho tiempo eso parecía un batiburrillo confuso.
Hoy lo veo claro: no era dispersión, era entrenamiento cruzado.
El mayor freno para mucha gente no es la IA.
Es la idea de vocación en singular y el empleo estable.
Esa promesa ya estaba rota mucho antes de ChatGPT.
La IA solo ha subido el volumen para que se oiga el crujido.
Cambiar de trabajo ya es lo normal.
Y la seguridad no viene de un puesto fijo, sino de tu capacidad de aprender, adaptarte y moverte.
La IA no es el juego.
Es un acelerador.
No estamos al borde de un gran cambio.
Estamos dentro de él.
Y como siempre, habrá quien espere instrucciones y quien entrene criterio.
En El juego del dinero hablamos de esto todo el tiempo:
no de adivinar el futuro,
sino de llegar con margen.
La IA no decide en qué lado estás.
Lo decides tú.
Love you.
Pero despiert@.
PD: este es el reel que me ayudó a ordenar muchas de estas ideas sobre el “nuevo Renacimiento” y la IA. Te lo dejo por aquí, por si te resuena.
PD 2: todos los días escribo contenido de valor sobre el Juego del dinero. Te apuntas aquí
Hay cambios que no llegan como una explosión.
Llegan como esas arrugas que un día aparecen en el espejo: juras que ayer no estaban, pero llevan meses instalándose.
Un día miras alrededor y piensas:
“espera… ¿esto cuándo pasó?”
Con la IA está ocurriendo exactamente eso.
No va a haber un “antes y después” épico.
No habrá una fecha oficial ni un botón rojo.
Nadie va a avisar.
Lo que hay es crecimiento exponencial silencioso…
y demasiada gente comportándose como si el mundo siguiera en modo 2019.
La verdadera amenaza no es la IA.
La verdadera amenaza es tratarla como una amenaza.
Porque cuando algo se vive así, te paralizas y encuentras buenas razones para no mirar.
Mientras tanto, otros no son más listos ni más valientes: simplemente no intentan proteger un statu quo que ya no existe.
Estos días me ronda mucho la idea del Nuevo Renacimiento.
Vi un reel que me ayudó a ordenar ideas y conectar piezas que tenía sueltas (en la PD tienes el enlace).
La IA no viene a reemplazar personas, aunque esa vaya a ser una consecuencia natural de su existencia.
Viene a amplificar a las personas no lineales, a los polímatas.
Gente que, como Leonardo Da Vinci, lo mismo pinta la Mona Lisa que diseña un helicóptero.
Personas que nunca han cabido bien en una sola etiqueta.
Ahí me vi reflejada de lleno.
Soy traductora “de profesión”.
Pero hoy también soy educadora financiera.
Y además canto, toco la guitarra, hago fotografía, diseño gráfico, artes plásticas...y me encanta la tecnología.
Durante mucho tiempo eso parecía un batiburrillo confuso.
Hoy lo veo claro: no era dispersión, era entrenamiento cruzado.
El mayor freno para mucha gente no es la IA.
Es la idea de vocación en singular y el empleo estable.
Esa promesa ya estaba rota mucho antes de ChatGPT.
La IA solo ha subido el volumen para que se oiga el crujido.
Cambiar de trabajo ya es lo normal.
Y la seguridad no viene de un puesto fijo, sino de tu capacidad de aprender, adaptarte y moverte.
La IA no es el juego.
Es un acelerador.
No estamos al borde de un gran cambio.
Estamos dentro de él.
Y como siempre, habrá quien espere instrucciones y quien entrene criterio.
En El juego del dinero hablamos de esto todo el tiempo:
no de adivinar el futuro,
sino de llegar con margen.
La IA no decide en qué lado estás.
Lo decides tú.
Love you.
Pero despiert@.
PD: este es el reel que me ayudó a ordenar muchas de estas ideas sobre el “nuevo Renacimiento” y la IA. Te lo dejo por aquí, por si te resuena.
PD 2: todos los días escribo contenido de valor sobre el Juego del dinero. Te apuntas aquí