La IA y el Nuevo Renacimiento

myrione

Becario
Desde
29 Ago 2025
Mensajes
16
Trofeos
5
Ayer escribí esta NL y me parece un tema apasionante sobre el que debatir con el café de la mañana, así que por aquí la dejo 👇

Hay cambios que no llegan como una explosión.

Llegan como esas arrugas que un día aparecen en el espejo: juras que ayer no estaban, pero llevan meses instalándose.
Un día miras alrededor y piensas:
“espera… ¿esto cuándo pasó?”

Con la IA está ocurriendo exactamente eso.
No va a haber un “antes y después” épico.
No habrá una fecha oficial ni un botón rojo.
Nadie va a avisar.

Lo que hay es crecimiento exponencial silencioso
y demasiada gente comportándose como si el mundo siguiera en modo 2019.

La verdadera amenaza no es la IA.
La verdadera amenaza es tratarla como una amenaza.

Porque cuando algo se vive así, te paralizas y encuentras buenas razones para no mirar.

Mientras tanto, otros no son más listos ni más valientes: simplemente no intentan proteger un statu quo que ya no existe.

Estos días me ronda mucho la idea del Nuevo Renacimiento.
Vi un reel que me ayudó a ordenar ideas y conectar piezas que tenía sueltas (en la PD tienes el enlace).

La IA no viene a reemplazar personas, aunque esa vaya a ser una consecuencia natural de su existencia.
Viene a amplificar a las personas no lineales, a los polímatas.

Gente que, como Leonardo Da Vinci, lo mismo pinta la Mona Lisa que diseña un helicóptero.

Personas que nunca han cabido bien en una sola etiqueta.

Ahí me vi reflejada de lleno.

Soy traductora “de profesión”.
Pero hoy también soy educadora financiera.
Y además canto, toco la guitarra, hago fotografía, diseño gráfico, artes plásticas...y me encanta la tecnología.

Durante mucho tiempo eso parecía un batiburrillo confuso.

Hoy lo veo claro: no era dispersión, era entrenamiento cruzado.

El mayor freno para mucha gente no es la IA.
Es la idea de vocación en singular y el empleo estable.
Esa promesa ya estaba rota mucho antes de ChatGPT.
La IA solo ha subido el volumen para que se oiga el crujido.

Cambiar de trabajo ya es lo normal.
Y la seguridad no viene de un puesto fijo, sino de tu capacidad de aprender, adaptarte y moverte.

La IA no es el juego.
Es un acelerador.

No estamos al borde de un gran cambio.
Estamos dentro de él.

Y como siempre, habrá quien espere instrucciones y quien entrene criterio.

En El juego del dinero hablamos de esto todo el tiempo:
no de adivinar el futuro,
sino de llegar con margen.

La IA no decide en qué lado estás.
Lo decides tú.

Love you.
Pero despiert@.

PD: este es el reel que me ayudó a ordenar muchas de estas ideas sobre el “nuevo Renacimiento” y la IA. Te lo dejo por aquí, por si te resuena.
PD 2: todos los días escribo contenido de valor sobre el Juego del dinero. Te apuntas
aquí
 
Ayer escribí esta NL y me parece un tema apasionante sobre el que debatir con el café de la mañana, así que por aquí la dejo 👇

Hay cambios que no llegan como una explosión.

Llegan como esas arrugas que un día aparecen en el espejo: juras que ayer no estaban, pero llevan meses instalándose.
Un día miras alrededor y piensas:
“espera… ¿esto cuándo pasó?”

Con la IA está ocurriendo exactamente eso.
No va a haber un “antes y después” épico.
No habrá una fecha oficial ni un botón rojo.
Nadie va a avisar.

Lo que hay es crecimiento exponencial silencioso
y demasiada gente comportándose como si el mundo siguiera en modo 2019.

La verdadera amenaza no es la IA.
La verdadera amenaza es tratarla como una amenaza.

Porque cuando algo se vive así, te paralizas y encuentras buenas razones para no mirar.

Mientras tanto, otros no son más listos ni más valientes: simplemente no intentan proteger un statu quo que ya no existe.

Estos días me ronda mucho la idea del Nuevo Renacimiento.
Vi un reel que me ayudó a ordenar ideas y conectar piezas que tenía sueltas (en la PD tienes el enlace).

La IA no viene a reemplazar personas, aunque esa vaya a ser una consecuencia natural de su existencia.
Viene a amplificar a las personas no lineales, a los polímatas.

Gente que, como Leonardo Da Vinci, lo mismo pinta la Mona Lisa que diseña un helicóptero.

Personas que nunca han cabido bien en una sola etiqueta.

Ahí me vi reflejada de lleno.

Soy traductora “de profesión”.
Pero hoy también soy educadora financiera.
Y además canto, toco la guitarra, hago fotografía, diseño gráfico, artes plásticas...y me encanta la tecnología.

Durante mucho tiempo eso parecía un batiburrillo confuso.

Hoy lo veo claro: no era dispersión, era entrenamiento cruzado.

El mayor freno para mucha gente no es la IA.
Es la idea de vocación en singular y el empleo estable.
Esa promesa ya estaba rota mucho antes de ChatGPT.
La IA solo ha subido el volumen para que se oiga el crujido.

Cambiar de trabajo ya es lo normal.
Y la seguridad no viene de un puesto fijo, sino de tu capacidad de aprender, adaptarte y moverte.

La IA no es el juego.
Es un acelerador.

No estamos al borde de un gran cambio.
Estamos dentro de él.

Y como siempre, habrá quien espere instrucciones y quien entrene criterio.

En El juego del dinero hablamos de esto todo el tiempo:
no de adivinar el futuro,
sino de llegar con margen.

La IA no decide en qué lado estás.
Lo decides tú.

Love you.
Pero despiert@.

PD: este es el reel que me ayudó a ordenar muchas de estas ideas sobre el “nuevo Renacimiento” y la IA. Te lo dejo por aquí, por si te resuena.
PD 2: todos los días escribo contenido de valor sobre el Juego del dinero. Te apuntas
aquí
Buenas Miriam,


Me ha enganchado esto del Nuevo Renacimiento.


Soy pintor pero también vendo, escribo emails, gestiono mi web, doy workshops. Nada de eso venía en el título de Bellas Artes. Y tienes razón, no es dispersión, es entrenamiento cruzado.


Lo que dices de "la seguridad no viene de un puesto fijo" lo he vivido en primera persona. Me mudé a Londres sin un duro y tuve que adaptarme o palmar.


Pregunta genuina: ¿cómo ves el tema de las traducciones técnicas con el auge de la IA? Intuyo que es uno de esos trabajos donde la IA ya está muy metida. ¿Cómo te estás adaptando?
 
Buenas Miriam,


Me ha enganchado esto del Nuevo Renacimiento.


Soy pintor pero también vendo, escribo emails, gestiono mi web, doy workshops. Nada de eso venía en el título de Bellas Artes. Y tienes razón, no es dispersión, es entrenamiento cruzado.


Lo que dices de "la seguridad no viene de un puesto fijo" lo he vivido en primera persona. Me mudé a Londres sin un duro y tuve que adaptarme o palmar.


Pregunta genuina: ¿cómo ves el tema de las traducciones técnicas con el auge de la IA? Intuyo que es uno de esos trabajos donde la IA ya está muy metida. ¿Cómo te estás adaptando?
Hola de nuevo Jose ;)

En este otro hilo te contesto sobre la traducción técnica vs. IA.

En cuanto a cómo me estoy adaptando, pues ahora mismo estoy creando un segundo negocio de educación financiera, al que yo llamo El Juego del Dinero.

Aprovechando mi "entrenamiento cruzado" y las grandes posibilidades que tenemos hoy en día para capitalizar el conocimiento, no tengo miedo de que desaparezca mi profesión.

Por suerte, y tras años de desarrollo personal, he llegado al punto de no identificarme con una profesión concreta, pues no es eso lo que nos da valor como seres humanos.

Creo que la IA es neutra, como la tecnología, el dinero o las armas.

Temiéndola solo conseguimos estancarnos 🤷‍♀️.

Un abrazo.

Por cierto, Jose, ya tienes nueva suscriptora ;)
 
Hola de nuevo Jose ;)

En este otro hilo te contesto sobre la traducción técnica vs. IA.

En cuanto a cómo me estoy adaptando, pues ahora mismo estoy creando un segundo negocio de educación financiera, al que yo llamo El Juego del Dinero.

Aprovechando mi "entrenamiento cruzado" y las grandes posibilidades que tenemos hoy en día para capitalizar el conocimiento, no tengo miedo de que desaparezca mi profesión.

Por suerte, y tras años de desarrollo personal, he llegado al punto de no identificarme con una profesión concreta, pues no es eso lo que nos da valor como seres humanos.

Creo que la IA es neutra, como la tecnología, el dinero o las armas.

Temiéndola solo conseguimos estancarnos 🤷‍♀️.

Un abrazo.

Por cierto, Jose, ya tienes nueva suscriptora ;)

Miriam, gracias por suscribirte, yo también me apunté a la tuya.


Lo del segundo negocio tiene mucho sentido viniendo de alguien con tu perfil. No estás diversificando por miedo, estás capitalizando lo que ya eres.


Y sí, totalmente de acuerdo con lo de la IA. Es una herramienta neutra. Lo que haces con ella es lo que importa. Yo la uso a diario para mi negocio y me ha cambiado la manera de organizar mi día, pero el criterio sigue siendo mío. Sin criterio, la IA solo amplifica el ruido. Es como cuando aparecieron los ordenadores, photoshop, o incluso internet.


Un abrazo.
 
Ayer escribí esta NL y me parece un tema apasionante sobre el que debatir con el café de la mañana, así que por aquí la dejo 👇

Hay cambios que no llegan como una explosión.

Llegan como esas arrugas que un día aparecen en el espejo: juras que ayer no estaban, pero llevan meses instalándose.
Un día miras alrededor y piensas:
“espera… ¿esto cuándo pasó?”

Con la IA está ocurriendo exactamente eso.
No va a haber un “antes y después” épico.
No habrá una fecha oficial ni un botón rojo.
Nadie va a avisar.

Lo que hay es crecimiento exponencial silencioso
y demasiada gente comportándose como si el mundo siguiera en modo 2019.

La verdadera amenaza no es la IA.
La verdadera amenaza es tratarla como una amenaza.

Porque cuando algo se vive así, te paralizas y encuentras buenas razones para no mirar.

Mientras tanto, otros no son más listos ni más valientes: simplemente no intentan proteger un statu quo que ya no existe.

Estos días me ronda mucho la idea del Nuevo Renacimiento.
Vi un reel que me ayudó a ordenar ideas y conectar piezas que tenía sueltas (en la PD tienes el enlace).

La IA no viene a reemplazar personas, aunque esa vaya a ser una consecuencia natural de su existencia.
Viene a amplificar a las personas no lineales, a los polímatas.

Gente que, como Leonardo Da Vinci, lo mismo pinta la Mona Lisa que diseña un helicóptero.

Personas que nunca han cabido bien en una sola etiqueta.

Ahí me vi reflejada de lleno.

Soy traductora “de profesión”.
Pero hoy también soy educadora financiera.
Y además canto, toco la guitarra, hago fotografía, diseño gráfico, artes plásticas...y me encanta la tecnología.

Durante mucho tiempo eso parecía un batiburrillo confuso.

Hoy lo veo claro: no era dispersión, era entrenamiento cruzado.

El mayor freno para mucha gente no es la IA.
Es la idea de vocación en singular y el empleo estable.
Esa promesa ya estaba rota mucho antes de ChatGPT.
La IA solo ha subido el volumen para que se oiga el crujido.

Cambiar de trabajo ya es lo normal.
Y la seguridad no viene de un puesto fijo, sino de tu capacidad de aprender, adaptarte y moverte.

La IA no es el juego.
Es un acelerador.

No estamos al borde de un gran cambio.
Estamos dentro de él.

Y como siempre, habrá quien espere instrucciones y quien entrene criterio.

En El juego del dinero hablamos de esto todo el tiempo:
no de adivinar el futuro,
sino de llegar con margen.

La IA no decide en qué lado estás.
Lo decides tú.

Love you.
Pero despiert@.

PD: este es el reel que me ayudó a ordenar muchas de estas ideas sobre el “nuevo Renacimiento” y la IA. Te lo dejo por aquí, por si te resuena.
PD 2: todos los días escribo contenido de valor sobre el Juego del dinero. Te apuntas
aquí
De lo más interesante que he leido por ahora en este foro. Un enfoque con el que coincido completamente.
 
Muy bien escrito y buena reflexión, Miriam. Yo NO estoy de acuerdo.

Hay un cambio, sí. ¿La IA es neutra? Ni de broma.

Para creer eso solo os basáis en un ángulo de productividad personal.

Claro que puedes hacer de ella la mejor herramienta para tu trabajo, empresa o progreso general. Pero si empiezas a preguntar "¿para qué?" detrás de cada nueva respuesta, llegarás a la conclusión de que no solo no la necesitamos sino que además, se lo está cargando todo.

Claro que no hablo solo de la IA, sino de todo el progreso tecnológico de los últimos 200 años.

En el mejor de los casos depende de qué te pongas a valorar y en qué ámbito o sector. Pero con los lumbreras que hay detrás, cualquiera se fia.

El problema de los geeks es que no saben nada de tecnología. Porque los que sí saben de lo que hablan, nunca creerían eso de: la tecnología avanza por necesidad. La tecnología avanza porque puede. Punto. Y si eres consciente de esto, evidentemente hay un punto de hijaputez detrás, que redundando al extremo, no hace ni puta gracia.

Y eso es muy jodido porque llevamos décadas otorgando un crédito desmedido a cientificistas y antropocentristas que manipulan (muy fácilmente) a políticos usando espejismos de proyectos maravillosos, pero en realidad, lo único que hacen es juntar transistores para que un algoritmo que no saben ni qué coño hace, tenga más espacio para procesar o, a esta alturas, jugar con la entropía de los datos.

Ahora ponte a valorar los costes VS promesas, a ver si vale la pena.

Y eso de "en medicina los beneficios son invaluables", eso tiene un legitimidad cogida por los pelos (por muchos motivos que no voy a extender ahora).

Sam Altman, que ya sabéis quién es, uno de los mayores obesionados con la IA general, y con un CI de 170 (o eso se dice) llegó a contraer escorbuto (la enfermedad de los piratas) por creer que podía alimentarse de comida sintetizada. Dadle seriamente una vuelta a eso, a ver qué os sugiere. En serio.

En fin, yo amaba la tecnología, Dios sabe que fui un un auténtico friki y administrador de sistemas durante 17 años. Pero la pasión se me acabó, cuando, hacia el año 2002 (ha llovido), el mismo sistema de progreso permitió el mayor atentado contra el planeta que ha permitido la humanidad: la obsolescencia deliberada.

Con esto no quiero decir que no use la IA, o que discuta su evidente utilidad en planos muy absurdos y terrenales (entre los que incluyo la mayoría de las profesiones que nos mantienen a flote), ni siquiera que discuta si tiene conciencia (yo soy creyente y creo que sí la tiene), lo que quiero decir, es que si la uso, es para lo mismo que siempre he estado pendiente de la tecnología: no llevarme sorpresas desagradables.


PD. Sí. Lo de "nuevo renacimiento" me parece insultante. Si Leonardo lavantara la cabeza nos enviaba a la mierda a todos, precisamente porque él sabía lo que era la creatividad.
 
Muy bien escrito y buena reflexión, Miriam. Yo NO estoy de acuerdo.

Hay un cambio, sí. ¿La IA es neutra? Ni de broma.

Para creer eso solo os basáis en un ángulo de productividad personal.

Claro que puedes hacer de ella la mejor herramienta para tu trabajo, empresa o progreso general. Pero si empiezas a preguntar "¿para qué?" detrás de cada nueva respuesta, llegarás a la conclusión de que no solo no la necesitamos sino que además, se lo está cargando todo.

Claro que no hablo solo de la IA, sino de todo el progreso tecnológico de los últimos 200 años.

En el mejor de los casos depende de qué te pongas a valorar y en qué ámbito o sector. Pero con los lumbreras que hay detrás, cualquiera se fia.

El problema de los geeks es que no saben nada de tecnología. Porque los que sí saben de lo que hablan, nunca creerían eso de: la tecnología avanza por necesidad. La tecnología avanza porque puede. Punto. Y si eres consciente de esto, evidentemente hay un punto de hijaputez detrás, que redundando al extremo, no hace ni puta gracia.

Y eso es muy jodido porque llevamos décadas otorgando un crédito desmedido a cientificistas y antropocentristas que manipulan (muy fácilmente) a políticos usando espejismos de proyectos maravillosos, pero en realidad, lo único que hacen es juntar transistores para que un algoritmo que no saben ni qué coño hace, tenga más espacio para procesar o, a esta alturas, jugar con la entropía de los datos.

Ahora ponte a valorar los costes VS promesas, a ver si vale la pena.

Y eso de "en medicina los beneficios son invaluables", eso tiene un legitimidad cogida por los pelos (por muchos motivos que no voy a extender ahora).

Sam Altman, que ya sabéis quién es, uno de los mayores obesionados con la IA general, y con un CI de 170 (o eso se dice) llegó a contraer escorbuto (la enfermedad de los piratas) por creer que podía alimentarse de comida sintetizada. Dadle seriamente una vuelta a eso, a ver qué os sugiere. En serio.

En fin, yo amaba la tecnología, Dios sabe que fui un un auténtico friki y administrador de sistemas durante 17 años. Pero la pasión se me acabó, cuando, hacia el año 2002 (ha llovido), el mismo sistema de progreso permitió el mayor atentado contra el planeta que ha permitido la humanidad: la obsolescencia deliberada.

Con esto no quiero decir que no use la IA, o que discuta su evidente utilidad en planos muy absurdos y terrenales (entre los que incluyo la mayoría de las profesiones que nos mantienen a flote), ni siquiera que discuta si tiene conciencia (yo soy creyente y creo que sí la tiene), lo que quiero decir, es que si la uso, es para lo mismo que siempre he estado pendiente de la tecnología: no llevarme sorpresas desagradables.


PD. Sí. Lo de "nuevo renacimiento" me parece insultante. Si Leonardo lavantara la cabeza nos enviaba a la mierda a todos, precisamente porque él sabía lo que era la creatividad.
Joder macho.

Acabo de tener un orgasmo neuronal.

Qué pasada de texto y de reflexión.

Gracias por compartir tu inteligencia.

Mis respetos.
 
Ayer escribí esta NL y me parece un tema apasionante sobre el que debatir con el café de la mañana, así que por aquí la dejo 👇

Hay cambios que no llegan como una explosión.

Llegan como esas arrugas que un día aparecen en el espejo: juras que ayer no estaban, pero llevan meses instalándose.
Un día miras alrededor y piensas:
“espera… ¿esto cuándo pasó?”

Con la IA está ocurriendo exactamente eso.
No va a haber un “antes y después” épico.
No habrá una fecha oficial ni un botón rojo.
Nadie va a avisar.

Lo que hay es crecimiento exponencial silencioso
y demasiada gente comportándose como si el mundo siguiera en modo 2019.

La verdadera amenaza no es la IA.
La verdadera amenaza es tratarla como una amenaza.

Porque cuando algo se vive así, te paralizas y encuentras buenas razones para no mirar.

Mientras tanto, otros no son más listos ni más valientes: simplemente no intentan proteger un statu quo que ya no existe.

Estos días me ronda mucho la idea del Nuevo Renacimiento.
Vi un reel que me ayudó a ordenar ideas y conectar piezas que tenía sueltas (en la PD tienes el enlace).

La IA no viene a reemplazar personas, aunque esa vaya a ser una consecuencia natural de su existencia.
Viene a amplificar a las personas no lineales, a los polímatas.

Gente que, como Leonardo Da Vinci, lo mismo pinta la Mona Lisa que diseña un helicóptero.

Personas que nunca han cabido bien en una sola etiqueta.

Ahí me vi reflejada de lleno.

Soy traductora “de profesión”.
Pero hoy también soy educadora financiera.
Y además canto, toco la guitarra, hago fotografía, diseño gráfico, artes plásticas...y me encanta la tecnología.

Durante mucho tiempo eso parecía un batiburrillo confuso.

Hoy lo veo claro: no era dispersión, era entrenamiento cruzado.

El mayor freno para mucha gente no es la IA.
Es la idea de vocación en singular y el empleo estable.
Esa promesa ya estaba rota mucho antes de ChatGPT.
La IA solo ha subido el volumen para que se oiga el crujido.

Cambiar de trabajo ya es lo normal.
Y la seguridad no viene de un puesto fijo, sino de tu capacidad de aprender, adaptarte y moverte.

La IA no es el juego.
Es un acelerador.

No estamos al borde de un gran cambio.
Estamos dentro de él.

Y como siempre, habrá quien espere instrucciones y quien entrene criterio.

En El juego del dinero hablamos de esto todo el tiempo:
no de adivinar el futuro,
sino de llegar con margen.

La IA no decide en qué lado estás.
Lo decides tú.

Love you.
Pero despiert@.

PD: este es el reel que me ayudó a ordenar muchas de estas ideas sobre el “nuevo Renacimiento” y la IA. Te lo dejo por aquí, por si te resuena.
PD 2: todos los días escribo contenido de valor sobre el Juego del dinero. Te apuntas
aquí
Me encanta todo lo que comentas. Es una reflexión muy interesante y estimula la inteligencia.

Se ve claridad y gran conocimiento.

Gracias por este aporte de gran valor.

No obstante, discrepo un poquito en el tema de hombre renacentista multifacético.

Y si me permites, te dejo un punto de vista sin ánimo de polemizar, sino buscando un debate bonito y sano.

Leonardo pintaba regular (envidiaba a Rafael), no sabía esculpir y por eso odiaba a Miguel Angel. Y sus diseños de máquinas voladoras eran idas de olla que se ha demostrado que no serían viables ni funcionarían.

Era bueno en sfumato (esa niebla en los cuadros).

Y un nerviosito con TDAH que empezaba mil movidas y no se centraba con calidad en ninguna.

Yo soy pintor autónomo (no de cuadros, de casas) y me gusta escribir, leer, aprender de filosofía, historia, también bailo rock and roll (soy Rockabilly de corazón y de “raza”), cocino de puta pena y me gusta viajar y pasear en moto.

Pero lo único vendible (y más me vale seguir siendo bueno en ello) es esto de pintarle a la gente el salón.

Discrepo en las bondades de la dispersión multidisciplinar.

No creo mucho en el multitasking.

Y me gustaría debatir sobre ello para abrir mi mente y cambiar esta visión cerrada que tengo.
 
Muy bien escrito y buena reflexión, Miriam. Yo NO estoy de acuerdo.

Hay un cambio, sí. ¿La IA es neutra? Ni de broma.

Para creer eso solo os basáis en un ángulo de productividad personal.

Claro que puedes hacer de ella la mejor herramienta para tu trabajo, empresa o progreso general. Pero si empiezas a preguntar "¿para qué?" detrás de cada nueva respuesta, llegarás a la conclusión de que no solo no la necesitamos sino que además, se lo está cargando todo.

Claro que no hablo solo de la IA, sino de todo el progreso tecnológico de los últimos 200 años.

En el mejor de los casos depende de qué te pongas a valorar y en qué ámbito o sector. Pero con los lumbreras que hay detrás, cualquiera se fia.

El problema de los geeks es que no saben nada de tecnología. Porque los que sí saben de lo que hablan, nunca creerían eso de: la tecnología avanza por necesidad. La tecnología avanza porque puede. Punto. Y si eres consciente de esto, evidentemente hay un punto de hijaputez detrás, que redundando al extremo, no hace ni puta gracia.

Y eso es muy jodido porque llevamos décadas otorgando un crédito desmedido a cientificistas y antropocentristas que manipulan (muy fácilmente) a políticos usando espejismos de proyectos maravillosos, pero en realidad, lo único que hacen es juntar transistores para que un algoritmo que no saben ni qué coño hace, tenga más espacio para procesar o, a esta alturas, jugar con la entropía de los datos.

Ahora ponte a valorar los costes VS promesas, a ver si vale la pena.

Y eso de "en medicina los beneficios son invaluables", eso tiene un legitimidad cogida por los pelos (por muchos motivos que no voy a extender ahora).

Sam Altman, que ya sabéis quién es, uno de los mayores obesionados con la IA general, y con un CI de 170 (o eso se dice) llegó a contraer escorbuto (la enfermedad de los piratas) por creer que podía alimentarse de comida sintetizada. Dadle seriamente una vuelta a eso, a ver qué os sugiere. En serio.

En fin, yo amaba la tecnología, Dios sabe que fui un un auténtico friki y administrador de sistemas durante 17 años. Pero la pasión se me acabó, cuando, hacia el año 2002 (ha llovido), el mismo sistema de progreso permitió el mayor atentado contra el planeta que ha permitido la humanidad: la obsolescencia deliberada.

Con esto no quiero decir que no use la IA, o que discuta su evidente utilidad en planos muy absurdos y terrenales (entre los que incluyo la mayoría de las profesiones que nos mantienen a flote), ni siquiera que discuta si tiene conciencia (yo soy creyente y creo que sí la tiene), lo que quiero decir, es que si la uso, es para lo mismo que siempre he estado pendiente de la tecnología: no llevarme sorpresas desagradables.


PD. Sí. Lo de "nuevo renacimiento" me parece insultante. Si Leonardo lavantara la cabeza nos enviaba a la mierda a todos, precisamente porque él sabía lo que era la creatividad.
Muchas gracias por tu respuesta, Alejandro, e incentivar el debate con tu opinión :)

Hay puntos con los que estoy plenamente de acuerdo contigo, como que la tecnología no siempre surge por necesidad, sino porque puede.

Aplicado a la IA, es más que evidente que la velocidad del avance tiene mucho más que ver con la propia carrera competitiva entre empresas y estados que con la necesidad inmediata de automatizar tareas.

Aunque yo sí veo una necesidad (desde luego no moral ni inmediata) en la existencia y el desarrollo de la IA.

Me explico.

No podemos ignorar que vivimos en un sistema keynesiano construido sobre una montaña de deuda que crece exponencialmente desde 2008.

Sistema que, en mi opinión, es la verdadera perdición del ser humano, y no la tecnología, aunque este es otro debate (que también me apasiona).

Durante gran parte del siglo XIX, bajo sistemas monetarios más rígidos como el patrón oro, el crédito era limitado y el capital escaso.

Eso obligaba a dirigirlo hacia proyectos capaces de generar productividad real durante décadas.

Proyectos que transformaban literalmente la vida de las personas.

El ferrocarril, por ejemplo, revolucionó el transporte de alimentos y materias primas, reduciendo radicalmente los precios y el riesgo de hambrunas.

O el desarrollo del alcantarillado urbano, que hizo caer en picado la mortalidad por enfermedades infecciosas y disparó la esperanza de vida.

Pero el siglo XX trajo un giro en el sistema monetario.

La ambición y la competencia entre naciones (con sus guerras y crisis como resultado) empujaron a abandonar sistemas rígidos respaldados por oro y a adoptar modelos basados en expansión crediticia permanente.

Aquí entra el tecnócrata Keynes con su planteamiento de estimular la demanda agregada mediante gasto público y expansión monetaria para evitar crisis, dándole la excusa perfecta a los gobiernos para conectar la entonces primitiva “máquina de imprimir dinero”.

Con el tiempo esto consolidó un modelo económico en el que el crecimiento depende cada vez más del crédito, el gasto y el consumo.

En ese entorno aparecen ingenios infames como la obsolescencia programada, donde la innovación deja de orientarse solo a aumentar la productividad y/o mejorar la vida de gente y se orienta a estimular la rotación constante de consumo para mantener la rueda girando.

El problema es que hoy ese modelo ha llegado a un punto extremadamente frágil.

La deuda global supera ya tres veces el PIB mundial (la economía está dopada a niveles extremos)

Y además está la llamada ley de Baumol.

Hay muchos sectores esenciales —educación, sanidad, servicios— donde la productividad apenas puede aumentar, pero cuyos costes sí suben (por la naturaleza propia del sistema monetario que tiende a comerse el poder adquisitivo a medida que aumenta la base monetaria).

Eso obliga a que otros sectores multipliquen su productividad constantemente para sostener el sistema.

Y aquí es donde entra la IA.

Neutral o no, su desarrollo responde también a una presión estructural: la necesidad de aumentar radicalmente la productividad para sostener una economía que depende cada vez más del crédito y de unos costes que no dejan de crecer.

Estamos en un punto en el que o multiplicamos el ingenio y levantamos un muro de contención frente a esa ola que está a punto de alcanzarnos, o el castillo de naipes del sistema monetario acaba desmoronándose.

Y si eso ocurre, será doloroso, muy doloroso.
 
Me encanta todo lo que comentas. Es una reflexión muy interesante y estimula la inteligencia.

Se ve claridad y gran conocimiento.

Gracias por este aporte de gran valor.

No obstante, discrepo un poquito en el tema de hombre renacentista multifacético.

Y si me permites, te dejo un punto de vista sin ánimo de polemizar, sino buscando un debate bonito y sano.

Leonardo pintaba regular (envidiaba a Rafael), no sabía esculpir y por eso odiaba a Miguel Angel. Y sus diseños de máquinas voladoras eran idas de olla que se ha demostrado que no serían viables ni funcionarían.

Era bueno en sfumato (esa niebla en los cuadros).

Y un nerviosito con TDAH que empezaba mil movidas y no se centraba con calidad en ninguna.

Yo soy pintor autónomo (no de cuadros, de casas) y me gusta escribir, leer, aprender de filosofía, historia, también bailo rock and roll (soy Rockabilly de corazón y de “raza”), cocino de puta pena y me gusta viajar y pasear en moto.

Pero lo único vendible (y más me vale seguir siendo bueno en ello) es esto de pintarle a la gente el salón.

Discrepo en las bondades de la dispersión multidisciplinar.

No creo mucho en el multitasking.

Y me gustaría debatir sobre ello para abrir mi mente y cambiar esta visión cerrada que tengo.
Gracias Carlos por tu respuesta e incentivar el debate, esto se anima y me encanta :)

Entiendo bien lo que dices sobre la dispersión multidisciplinar. De hecho, el mercado (a nivel negocio) premia la especialización y no la multidisciplina.

Yo misma lo he experimentado con mi primer negocio de traducción al que quise añadirle servicios de marketing y formación con el fin de ofrecer "servicios integrales" para la internacionalización.

A mí no me funcionó, al final ofrecía siempre servicios de traducción e interpretación, que siempre fue mi campo de especialización (aunque sea capaz de ofrecer servicios distintos yo misma o través de proveedores).

Peeeero, la multidisciplinariedad no siempre sirve para vender algo en el mercado… pero sí para ampliar la forma en que pensamos y como palanca de la creatividad.

Y ahí es donde creo que estamos entrando en un momento interesante con la IA.

Si la tecnología empieza a automatizar muchas tareas especializadas, quizá el valor humano empiece a desplazarse más hacia lo que las máquinas hacen peor: conectar ideas, cruzar disciplinas, hacer preguntas nuevas.

Por ejemplo, tú que pintas casas puedes seguir viviendo perfectamente de pintar casas… pero si además te interesa (me lo invento) la estética (por eso del Rockabilly, que por cierto, me encanta también, de hecho tocaba y cantaba en una banda con toques Rockabilly -Atomgrado, por si quieres darle una escuha), la psicología del color, la historia del diseño o incluso la comunicación en redes, quizá puedas ofrecer cosas distintas: asesoría cromática para hogares, contenido educativo sobre pintura y decoración o incluso crear una pequeña marca alrededor de tu oficio.

Ahí es donde la multidisciplinariedad, combinada con herramientas como la IA, puede abrir caminos que antes ni siquiera veíamos.

Porque hay algo que la IA no puede hacer por nosotros: romper ese pequeño techo mental que a veces tenemos todos, que nos hace pensar que solo podemos dedicarnos a una cosa… simplemente porque no se nos ocurre qué más podríamos ofrecer al mundo. O porque sentimos que tenemos 1 sola vocación.

Y en ese sentido, el espíritu renacentista —más que el personaje concreto de Leonardo— puede volver a tener bastante sentido.
 
Gracias Carlos por tu respuesta e incentivar el debate, esto se anima y me encanta :)

Entiendo bien lo que dices sobre la dispersión multidisciplinar. De hecho, el mercado (a nivel negocio) premia la especialización y no la multidisciplina.

Yo misma lo he experimentado con mi primer negocio de traducción al que quise añadirle servicios de marketing y formación con el fin de ofrecer "servicios integrales" para la internacionalización.

A mí no me funcionó, al final ofrecía siempre servicios de traducción e interpretación, que siempre fue mi campo de especialización (aunque sea capaz de ofrecer servicios distintos yo misma o través de proveedores).

Peeeero, la multidisciplinariedad no siempre sirve para vender algo en el mercado… pero sí para ampliar la forma en que pensamos y como palanca de la creatividad.

Y ahí es donde creo que estamos entrando en un momento interesante con la IA.

Si la tecnología empieza a automatizar muchas tareas especializadas, quizá el valor humano empiece a desplazarse más hacia lo que las máquinas hacen peor: conectar ideas, cruzar disciplinas, hacer preguntas nuevas.

Por ejemplo, tú que pintas casas puedes seguir viviendo perfectamente de pintar casas… pero si además te interesa (me lo invento) la estética (por eso del Rockabilly, que por cierto, me encanta también, de hecho tocaba y cantaba en una banda con toques Rockabilly -Atomgrado, por si quieres darle una escuha), la psicología del color, la historia del diseño o incluso la comunicación en redes, quizá puedas ofrecer cosas distintas: asesoría cromática para hogares, contenido educativo sobre pintura y decoración o incluso crear una pequeña marca alrededor de tu oficio.

Ahí es donde la multidisciplinariedad, combinada con herramientas como la IA, puede abrir caminos que antes ni siquiera veíamos.

Porque hay algo que la IA no puede hacer por nosotros: romper ese pequeño techo mental que a veces tenemos todos, que nos hace pensar que solo podemos dedicarnos a una cosa… simplemente porque no se nos ocurre qué más podríamos ofrecer al mundo. O porque sentimos que tenemos 1 sola vocación.

Y en ese sentido, el espíritu renacentista —más que el personaje concreto de Leonardo— puede volver a tener bastante sentido.
Perdona de antemano la grosería del comentario que te voy a poner.

Pero, leyendo tu aportación solo me sale una idea: “puta ama”.

Un espectáculo de explicación.

Vine a este foro a juntarme con gente más lista que yo… y lo estoy encontrando con creces.

Atomgrado: no soy el “buyer persona” de tu banda, soy más de cosas que suenen a Carl Perkins o Charlie Feathers, pero he de admitir que “puta ama” también en el escenario. Mis respetos.
 
Por simple afición, siendo como soy un artista frustrado de toda la vida, dedico muchísimo tiempo a disfrutar e investigar acerca del arte.
Y sobre todo de las nuevas formas de arte.
3D, animación, 360, VR... le he dedicado décadas. A crear (a mi nivel) y a ver por dónde avanza cada técnica, y quiénes están creando al más alto nivel tanto artístico como técnico.
Es un ejercicio fantástico porque te relativiza y te deja ver claramente lo mediocre que eres XD.
Las herramientas, a nivel de usuario básico, son aparentemente muy sencillas, pero cada vez que se avanza en cualquier dirección, surgen nuevas capas de complejidad técnica que antes no existían, y que son muy pocos los que conocen y exploran. Es lo que diferencia un buen resultado de un resultado extraordinario.
Y como siempre, el aumento de complejidad a la hora de dominarlas y conseguir controlar todos los matices y posibilidades que ofrecen, crece exponencialmente conforme nos adentramos en ellas.
Yo soy muy de pareto. Y muy vago. Aprendo el 20% más efectivo de todo lo que ofrece creativamente cada tecnología y lo exprimo para lograr lo que quiero. Pero siendo muy consciente de que eso jamás va a lograr resultados extraordinarios.
Siempre me pregunto si la gente que desdeña cualquier forma de creatividad actual asocidada a las nuevas tecnologías lo hace desde un auténtico conocimiento de las mismas o desde la visceralidad y la ignorancia.
Cada uno sabrá.
O muy posiblemente no, si se trata de lo segundo.
Lo que os puedo asegurar es que el nivel de talento y capacidad de la gente auténticamente creativa y realmente capaz dentro de sus disciplinas es algo que solamente está al alcance de unos pocos.
Esto obviamente sucede con casi todo, casi siempre.
Y como sobre gustos no hay nada escrito y además es algo muy personal, uno puede opinar que le gusta o que no le gusta.
Eso si, nadie sabemos qué exactamente, estaría haciendo un Da Vinci hoy en día.
Quizá sería un funcionario y su mente se habría perdido en el consumo infinito de contenido en sus ratos libres. Mismo hardware, distinto entorno, diferente programación, distinto resultado (desastroso).
Quizá estaría creando como loco utilizando todas las nuevas tecnologías y profundizando como nadie en ellas.
Ni idea.
Como persona creativa mediocre que se conforma con su mediocridad, si os puedo decir una cosa.
Cuando tienes una mente creativa, tus grandes problemas, los ladrones de tu tiempo y causantes de frustración son dos, el exceso de ideas y tu incapacidad de abarcarlas todas a pesar de la ansiedad del deseo de verlas hechas realidad.
Además habitualmente alguien creativo no es bueno vendiendo. Trabajo con gente creativa y lo veo todos los días. Rara vez se da el tándem creativo/comercial. Cuando se da es maravilloso, claro.
Por eso muchos son los llamados y pocos los elegidos, y además hay tantísios artistas realmente brillantes y originales que jamás triunfan.
Les falta carisma e intención comercial. Lo he visto a mi alrededor decenas de veces.
Pero a lo que iba. Al artista muy a menudo no le interesa demasiado vender su arte, no es su prioridad. Debería, pero no. Quiere ver su obra realizada.
Ahí ya se suele conformar y quedarse agusto. La materialización es un fin en si mismo.
No suele importarle la difusión, ni la apreciación de los demás. Le importa que su obra exista, que la haya podido parir.
Arrastrarla del mundo de las ideas al mundo real.
Eso en la inmensa mayoría, insisto. Los artistas que la gente que no se interesa en el tema conoce, están ahí precisamente porque el tándem que he nombrado antes de creativo/comercial se da o alguien ha visto su talento y ha suplido lo que le faltaba ayudándole en el ámbito comercial.
Y ahora es cuando entra la IA.
La IA son los esteroides del arte.
Y quienes queremos simplemente conseguir resultados y ver todas aquellas obras que teníamos en el cajón olvidadas por imposibles verlas materializadas, nos hemos abrazado a ella.
Estamos difrutando de ella en un orgasmo continuo de creación.
En una orgía de traer cosas del mundo de las ideas al mundo real. En una invocación sin fin.
Yo tenía ideas apenas hilvanadas para relatos, libros, imágenes, cuentos, canciones basadas en poemas, apps, plataformas... enfin.
Y, diría poco a poco, pero más bien, a marchas forzadas gracias a la IA, les estoy dando salida a todas.
Un libro de relatos de ciencia ficción en el cual solamente tenía indicadas las ideas principales. Ahí lo tienes, en pocos días.
Un canal de historia cantada. Claro, por qué no. Y hasta puedes automatizar todo el proceso para que cada vídeo te cueste solo un par de horas crearlo.
Un libro de autoayuda con todas las ideas y conclusiones que has ido recopilando a lo largo de los años. Vale, toma, sin apenas esfuerzo si lo comparas con lo que te habría costado de forma habitual.
Temas musicales basados en poemas que escribiste hace años. Claro, con apenas un click.
Una app en local de bots que invierte por ti y que aplica en las estrategias índices bursátiles que no existen en el mercado y que ChatGPT te ha ayudado a desarrollar, con backtesting previo incorporado. Claro, aunque en realidad no tengas ni papa de bolsa.
Una plataforma de crowdbuying para hacer una prueba de MVP que te habría costado no menos de 80000 € en programadores. Sin fricción, como el concepto estaba hiperdetallado, el resultado es incluso mejor de lo que habías imaginado.
Y así suma y sigue.
Y no es que yo diga que soy mediocre por decir. No es falsa modestia ni nada del estilo. Es que sé que soy mediocre. Creedme.
Pues bien.
Ahora intento imaginar a alguien que tiene el tándem creativo/comercial, que se ha cruzado con esta tecnología y que la ha abrazado y la ha hecho suya. La controla y con su intelecto excepcionalmente superior además hace que sus ideas las materialice con todo detalle y precisión.
No con buenos resultados, con resultados extraordinarios.
Con ideas y conceptos que son prácticamente de ciencia ficción.
Es una idea maravillosa.
Sigo a gente que es capaz de exprimir del vídeo, de las imágenes generadas por IA, niveles de precisión y control respecto a sus conceptos que yo ni sueño ni me planteo en mi mediocridad. Y son admirables y muy interesantes... pero por ahora no he visto a nadie que responda a ese "perfil Da Vinci", que aune brillantez intelectual extrema, motivación y creatividad artística y control extremo de todas las técnicas en cualquier disciplina.
Pero me muero por verlo.
 
Perdona de antemano la grosería del comentario que te voy a poner.

Pero, leyendo tu aportación solo me sale una idea: “puta ama”.

Un espectáculo de explicación.

Vine a este foro a juntarme con gente más lista que yo… y lo estoy encontrando con creces.

Atomgrado: no soy el “buyer persona” de tu banda, soy más de cosas que suenen a Carl Perkins o Charlie Feathers, pero he de admitir que “puta ama” también en el escenario. Mis respetos.
Jejeje, gracias Carlos, aunque no me considero más lista que nadie, sino que hay temas que me fascinan y, como con todo lo que me fascina, me empapo hasta parecer "experta", pero no es más que un interés más elevado de lo normal, digamos.
Y lo del escenario, pues hombre, me alegra de que te haya gustado, pero ahí tengo que decir que estoy muy verde...lo de la banda solo duró un año y no me he vuelto a subir...eso sí, cantar me apasiona y lo practico a diario, así que, sin ser excepcional, creo que se me da bastante bien :)
 
Por simple afición, siendo como soy un artista frustrado de toda la vida, dedico muchísimo tiempo a disfrutar e investigar acerca del arte.
Y sobre todo de las nuevas formas de arte.
3D, animación, 360, VR... le he dedicado décadas. A crear (a mi nivel) y a ver por dónde avanza cada técnica, y quiénes están creando al más alto nivel tanto artístico como técnico.
Es un ejercicio fantástico porque te relativiza y te deja ver claramente lo mediocre que eres XD.
Las herramientas, a nivel de usuario básico, son aparentemente muy sencillas, pero cada vez que se avanza en cualquier dirección, surgen nuevas capas de complejidad técnica que antes no existían, y que son muy pocos los que conocen y exploran. Es lo que diferencia un buen resultado de un resultado extraordinario.
Y como siempre, el aumento de complejidad a la hora de dominarlas y conseguir controlar todos los matices y posibilidades que ofrecen, crece exponencialmente conforme nos adentramos en ellas.
Yo soy muy de pareto. Y muy vago. Aprendo el 20% más efectivo de todo lo que ofrece creativamente cada tecnología y lo exprimo para lograr lo que quiero. Pero siendo muy consciente de que eso jamás va a lograr resultados extraordinarios.
Siempre me pregunto si la gente que desdeña cualquier forma de creatividad actual asocidada a las nuevas tecnologías lo hace desde un auténtico conocimiento de las mismas o desde la visceralidad y la ignorancia.
Cada uno sabrá.
O muy posiblemente no, si se trata de lo segundo.
Lo que os puedo asegurar es que el nivel de talento y capacidad de la gente auténticamente creativa y realmente capaz dentro de sus disciplinas es algo que solamente está al alcance de unos pocos.
Esto obviamente sucede con casi todo, casi siempre.
Y como sobre gustos no hay nada escrito y además es algo muy personal, uno puede opinar que le gusta o que no le gusta.
Eso si, nadie sabemos qué exactamente, estaría haciendo un Da Vinci hoy en día.
Quizá sería un funcionario y su mente se habría perdido en el consumo infinito de contenido en sus ratos libres. Mismo hardware, distinto entorno, diferente programación, distinto resultado (desastroso).
Quizá estaría creando como loco utilizando todas las nuevas tecnologías y profundizando como nadie en ellas.
Ni idea.
Como persona creativa mediocre que se conforma con su mediocridad, si os puedo decir una cosa.
Cuando tienes una mente creativa, tus grandes problemas, los ladrones de tu tiempo y causantes de frustración son dos, el exceso de ideas y tu incapacidad de abarcarlas todas a pesar de la ansiedad del deseo de verlas hechas realidad.
Además habitualmente alguien creativo no es bueno vendiendo. Trabajo con gente creativa y lo veo todos los días. Rara vez se da el tándem creativo/comercial. Cuando se da es maravilloso, claro.
Por eso muchos son los llamados y pocos los elegidos, y además hay tantísios artistas realmente brillantes y originales que jamás triunfan.
Les falta carisma e intención comercial. Lo he visto a mi alrededor decenas de veces.
Pero a lo que iba. Al artista muy a menudo no le interesa demasiado vender su arte, no es su prioridad. Debería, pero no. Quiere ver su obra realizada.
Ahí ya se suele conformar y quedarse agusto. La materialización es un fin en si mismo.
No suele importarle la difusión, ni la apreciación de los demás. Le importa que su obra exista, que la haya podido parir.
Arrastrarla del mundo de las ideas al mundo real.
Eso en la inmensa mayoría, insisto. Los artistas que la gente que no se interesa en el tema conoce, están ahí precisamente porque el tándem que he nombrado antes de creativo/comercial se da o alguien ha visto su talento y ha suplido lo que le faltaba ayudándole en el ámbito comercial.
Y ahora es cuando entra la IA.
La IA son los esteroides del arte.
Y quienes queremos simplemente conseguir resultados y ver todas aquellas obras que teníamos en el cajón olvidadas por imposibles verlas materializadas, nos hemos abrazado a ella.
Estamos difrutando de ella en un orgasmo continuo de creación.
En una orgía de traer cosas del mundo de las ideas al mundo real. En una invocación sin fin.
Yo tenía ideas apenas hilvanadas para relatos, libros, imágenes, cuentos, canciones basadas en poemas, apps, plataformas... enfin.
Y, diría poco a poco, pero más bien, a marchas forzadas gracias a la IA, les estoy dando salida a todas.
Un libro de relatos de ciencia ficción en el cual solamente tenía indicadas las ideas principales. Ahí lo tienes, en pocos días.
Un canal de historia cantada. Claro, por qué no. Y hasta puedes automatizar todo el proceso para que cada vídeo te cueste solo un par de horas crearlo.
Un libro de autoayuda con todas las ideas y conclusiones que has ido recopilando a lo largo de los años. Vale, toma, sin apenas esfuerzo si lo comparas con lo que te habría costado de forma habitual.
Temas musicales basados en poemas que escribiste hace años. Claro, con apenas un click.
Una app en local de bots que invierte por ti y que aplica en las estrategias índices bursátiles que no existen en el mercado y que ChatGPT te ha ayudado a desarrollar, con backtesting previo incorporado. Claro, aunque en realidad no tengas ni papa de bolsa.
Una plataforma de crowdbuying para hacer una prueba de MVP que te habría costado no menos de 80000 € en programadores. Sin fricción, como el concepto estaba hiperdetallado, el resultado es incluso mejor de lo que habías imaginado.
Y así suma y sigue.
Y no es que yo diga que soy mediocre por decir. No es falsa modestia ni nada del estilo. Es que sé que soy mediocre. Creedme.
Pues bien.
Ahora intento imaginar a alguien que tiene el tándem creativo/comercial, que se ha cruzado con esta tecnología y que la ha abrazado y la ha hecho suya. La controla y con su intelecto excepcionalmente superior además hace que sus ideas las materialice con todo detalle y precisión.
No con buenos resultados, con resultados extraordinarios.
Con ideas y conceptos que son prácticamente de ciencia ficción.
Es una idea maravillosa.
Sigo a gente que es capaz de exprimir del vídeo, de las imágenes generadas por IA, niveles de precisión y control respecto a sus conceptos que yo ni sueño ni me planteo en mi mediocridad. Y son admirables y muy interesantes... pero por ahora no he visto a nadie que responda a ese "perfil Da Vinci", que aune brillantez intelectual extrema, motivación y creatividad artística y control extremo de todas las técnicas en cualquier disciplina.
Pero me muero por verlo.
Javier, ¡qué gustazo leerte! A eso me refería con mi newsletter (aunque es muy difícil aunar en 300 palabras los conceptos del polímata + IA, y el techo de cristal que supone la vocación en singular).

Yo también soy una persona creativa, con exceso de ideas y falta de tiempo, y justamente estoy encontrando en la IA el modo de materializarlas "fácilmente" porque tiene el potencial de resolver barreras técnicas o informativas que toda creación tiene.

Me parece también súper interesante lo que mencionar de que el talento creativo suele estar reñido con el comercial. Es algo con lo que siempre me he "peleado" desde que emprendí mi primer negocio. A mí siempre me gustó más la parte conceptual y de diseño que la parte de vender, que al final, siempre fue la más importante.

Ahora estoy tratando de corregir eso y potenciar más mi parte de vendedora, que ahí está. Hasta para eso me ayuda la IA cuando a mí me falta la capacidad de enfocar hacia la venta o de negociar.

No obstante, aunque se da mucho ese binomio del creativo/artista que no vende, no creo que ambas cosas sean directamente proporcionales.

Al menos en mi experiencia, la capacidad de vender está más relacionada con el nivel de amor propio y con lo sana que es la relación que uno tiene consigo mismo. Al final, vender implica exponerte y sostener tu valor delante de otro, y eso funciona como un espejo bastante cristalino.

Y no todo el mundo es capaz de sostener la imagen que devuelve el espejo.

Quizá ese binomio se repite tanto porque la creatividad muchas veces es un "refugio hacia dentro", y la obra acaba siendo el telón tras el que se esconde el creador.

Vender, en cambio, te obliga a salir de detrás de ese telón. Y ahí ya no habla solo la obra: hablas tú.
 
Jejeje, gracias Carlos, aunque no me considero más lista que nadie, sino que hay temas que me fascinan y, como con todo lo que me fascina, me empapo hasta parecer "experta", pero no es más que un interés más elevado de lo normal, digamos.
Y lo del escenario, pues hombre, me alegra de que te haya gustado, pero ahí tengo que decir que estoy muy verde...lo de la banda solo duró un año y no me he vuelto a subir...eso sí, cantar me apasiona y lo practico a diario, así que, sin ser excepcional, creo que se me da bastante bien :)
Lo de lista no lo digo por la cantidad de conocimientos que tengas sobre algo. Eso es ser culto o intelectual, pero me refiero a tu capacidad de explicarte y organizar ideas. Me parece bastante inteligente.
 
Volver
Arriba