Sheryl Costa
Funcionario
- Desde
- 22 Feb 2026
- Mensajes
- 2
- Trofeos
- 0
Durante más de 10 años he estado aguantando.
Aguantando estructuras mentales que no me ayudaban a crecer.
Aprendí lo que todos aprendemos:
Que el cliente es lo primero.
Que el equipo debe estar feliz.
Que hay que trabajar duro.
Que la independencia financiera llega “algún día”.
Que seré feliz cuando la consiga.
Pero este año entendí algo que lo cambió todo.
No puedes crecer si desde pequeño te enseñaron a aguantar lo que no debías.
Si normalizaste el sacrificio excesivo.
Si confundiste lealtad con autoabandono.
Si creíste que el éxito era soportar más que los demás.
No puedes sostener un negocio si no sabes sostenerte a ti.
Porque facturar no es lo mismo que expandirte.
Y crecer sin estructura emocional es agotarte más rápido.
La ganancia es desde el día 1. No “algún día”.
No es cuando facture X.
No es cuando el negocio sea perfecto.
No es cuando todo el mundo esté feliz.
Es hoy.
Entendí que los negocios no son solo para generar dinero.
Son para ayudarte a ti y a los que te rodean a vivir mejor.
Crecí en una familia donde parecía que todo era abundancia.
Pero a los 33 entendí que puedes tenerlo todo…
y aún así vivir en escasez mental.
La verdadera escasez no es económica.
Es estructural.
Y lo más limitante para quienes tenemos grandes sueños
no es la falta de información.
Es no entender de dónde nace nuestro autosabotaje.
Si te identificas con esto,
no estoy aquí para darte fórmulas mágicas.
Estoy aquí para compartir mi proceso real.
Mis desaprendizajes.
Mis ajustes.
Mis decisiones incómodas.
Quiero seguir conectando con personas que no solo quieren llegar a la meta,
sino aprender a sostenerla.
Porque solo cuando yo pueda sostener mi propia expansión,
podré guiar con coherencia a quienes buscan respuestas.
Ayudarte a ti mismo para poder ayudar a otros no es egoísmo.
Es responsabilidad.
El único lugar donde lo enseñan claramente…
es en los aviones.
Primero te colocas tu mascarilla.
Después ayudas al resto.
Si estás en ese punto de romper estructuras internas
para construir libertad real,
Aguantando estructuras mentales que no me ayudaban a crecer.
Aprendí lo que todos aprendemos:
Que el cliente es lo primero.
Que el equipo debe estar feliz.
Que hay que trabajar duro.
Que la independencia financiera llega “algún día”.
Que seré feliz cuando la consiga.
Pero este año entendí algo que lo cambió todo.
Si normalizaste el sacrificio excesivo.
Si confundiste lealtad con autoabandono.
Si creíste que el éxito era soportar más que los demás.
Porque facturar no es lo mismo que expandirte.
Y crecer sin estructura emocional es agotarte más rápido.
No es cuando facture X.
No es cuando el negocio sea perfecto.
No es cuando todo el mundo esté feliz.
Es hoy.
Entendí que los negocios no son solo para generar dinero.
Son para ayudarte a ti y a los que te rodean a vivir mejor.
Crecí en una familia donde parecía que todo era abundancia.
Pero a los 33 entendí que puedes tenerlo todo…
y aún así vivir en escasez mental.
La verdadera escasez no es económica.
Es estructural.
Y lo más limitante para quienes tenemos grandes sueños
no es la falta de información.
Es no entender de dónde nace nuestro autosabotaje.
Si te identificas con esto,
no estoy aquí para darte fórmulas mágicas.
Estoy aquí para compartir mi proceso real.
Mis desaprendizajes.
Mis ajustes.
Mis decisiones incómodas.
Quiero seguir conectando con personas que no solo quieren llegar a la meta,
sino aprender a sostenerla.
Porque solo cuando yo pueda sostener mi propia expansión,
podré guiar con coherencia a quienes buscan respuestas.
Ayudarte a ti mismo para poder ayudar a otros no es egoísmo.
Es responsabilidad.
El único lugar donde lo enseñan claramente…
es en los aviones.
Primero te colocas tu mascarilla.
Después ayudas al resto.
Si estás en ese punto de romper estructuras internas
para construir libertad real,