Edu Arañó
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- 25 Feb 2026
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Voy a decir algo que a muchos diseñadores no les gusta escuchar:
La mayoría de webs que “no convierten” no tienen un problema de diseño.
Tienen un problema de decisión.
Y antes de que alguien salte:
No estoy diciendo que el diseño no importe.
Estoy diciendo que muchas veces estamos optimizando lo que no es el cuello de botella.
Trabajo con empresas pequeñas (1–50 empleados) y el patrón se repite muchísimo:
- “La web no convierte.”
- “Hay que rediseñar.”
- “Cambiemos el hero.”
Rediseñan.
Sigue sin convertir.
¿Por qué?
Porque el problema casi nunca es:
el color del botón
el tamaño del H1
la animación del scroll
El problema suele estar en uno de estos 4 puntos (checklist rápido):
No “qué haces”.
Qué vendes.
Si alguien entra y necesita releer para entenderlo, ya perdiste.
Haz esta prueba:
Enséñale el hero a alguien 5 segundos.
Ciérralo.
Pregúntale: “¿Qué hace esta empresa?”
Si duda -> problema estructural, no visual.
Si tu mensaje podría aplicar a 10 tipos de cliente distintos, no aplica a ninguno.
“Soluciones digitales innovadoras”
“Impulsamos tu crecimiento”
Eso no es posicionamiento. Es ruido.
Muchas webs dicen lo bueno que son.
Pocas responden:
¿Por qué debería confiar en ti?
¿Qué objeción estoy teniendo ahora mismo?
¿Qué riesgo asumo si te contrato?
La conversión vive en las objeciones, no en el diseño bonito.
Esta es la que casi nadie menciona:
La landing puede estar bien…
pero el LinkedIn dice otra cosa.
el pitch deck transmite otra.
los emails suenan distinto.
Y entonces el usuario no sabe por qué, pero algo “no cuadra”.
Y cuando no cuadra -> no compra.
Aquí viene lo incómodo:
Mucho diseño está optimizado para gustar en Figma.
Poco diseño está optimizado para sostener un negocio en crecimiento.
En empresas pequeñas el problema real suele ser este:
No tienen un sistema creativo continuo.
Tienen proyectos sueltos.
Y cada proyecto empieza desde cero.
Y eso mata la conversión mucho más que una mala tipografía.
Os lanzo algo práctico:
Si queréis, dejad vuestra landing y decidme:
Qué acción queréis que haga el usuario
A qué tipo de cliente va dirigida
Y os digo en una respuesta dónde está probablemente el bloqueo real (estructura, mensaje o decisión).
Sin tocar el Figma.
A ver qué sale de aquí.
La mayoría de webs que “no convierten” no tienen un problema de diseño.
Tienen un problema de decisión.
Y antes de que alguien salte:
No estoy diciendo que el diseño no importe.
Estoy diciendo que muchas veces estamos optimizando lo que no es el cuello de botella.
Trabajo con empresas pequeñas (1–50 empleados) y el patrón se repite muchísimo:
- “La web no convierte.”
- “Hay que rediseñar.”
- “Cambiemos el hero.”
Rediseñan.
Sigue sin convertir.
¿Por qué?
Porque el problema casi nunca es:
el color del botón
el tamaño del H1
la animación del scroll
El problema suele estar en uno de estos 4 puntos (checklist rápido):
1 No queda claro qué vendes en 3 segundos
No “qué haces”.
Qué vendes.
Si alguien entra y necesita releer para entenderlo, ya perdiste.
Haz esta prueba:
Enséñale el hero a alguien 5 segundos.
Ciérralo.
Pregúntale: “¿Qué hace esta empresa?”
Si duda -> problema estructural, no visual.
2 No está claro para quién es
Si tu mensaje podría aplicar a 10 tipos de cliente distintos, no aplica a ninguno.
“Soluciones digitales innovadoras”
“Impulsamos tu crecimiento”
Eso no es posicionamiento. Es ruido.
3 No hay fricción resuelta (solo promesas)
Muchas webs dicen lo bueno que son.
Pocas responden:
¿Por qué debería confiar en ti?
¿Qué objeción estoy teniendo ahora mismo?
¿Qué riesgo asumo si te contrato?
La conversión vive en las objeciones, no en el diseño bonito.
4 No hay coherencia entre piezas
Esta es la que casi nadie menciona:
La landing puede estar bien…
pero el LinkedIn dice otra cosa.
el pitch deck transmite otra.
los emails suenan distinto.
Y entonces el usuario no sabe por qué, pero algo “no cuadra”.
Y cuando no cuadra -> no compra.
Aquí viene lo incómodo:
Mucho diseño está optimizado para gustar en Figma.
Poco diseño está optimizado para sostener un negocio en crecimiento.
En empresas pequeñas el problema real suele ser este:
No tienen un sistema creativo continuo.
Tienen proyectos sueltos.
Y cada proyecto empieza desde cero.
Y eso mata la conversión mucho más que una mala tipografía.
Os lanzo algo práctico:
Si queréis, dejad vuestra landing y decidme:
Qué acción queréis que haga el usuario
A qué tipo de cliente va dirigida
Y os digo en una respuesta dónde está probablemente el bloqueo real (estructura, mensaje o decisión).
Sin tocar el Figma.
A ver qué sale de aquí.