Yo no doy mi tarjeta a nadie (y así consigo más contactos)

Carlos C

Currante
Desde
24 Feb 2026
Mensajes
31
Trofeos
9
Soy nuevo por el foro y seguramente casi nadie me conoce.

Trabajo en un sector muy físico. Muy offline. Y con las manos.

De esos sectores que en 15 años habrán sobrevivido a la IA si la robótica no pega un avance espectacular.

Soy pintor de brocha gorda. De los que pintan casas.
De esos que van vestidos de blanco con una furgoneta y decoran o refrescan los interiores de viviendas, locales etc.

Bueno, pues te digo un truco que uso acerca de NO dar tarjetas.

Llevo de autónomo casi, casi 30 años, en verano del 96 me di de alta

Jamás me ha faltado trabajo, no recuerdo estar parado buscando clientes más de 2 semanas. Nunca, nunca en 3 décadas.

Así que, algo de posicionamiento natural he aprendido.

He tenido tarjetas de varios brandings y variaciones de concepto en estos 30 años.

De varios logos, textos, acabados y colorines.

Y hace un par de años tiré a la basura el último taco que me quedaba de tarjetas en papel.

Por supuesto que unas 5 o 6 veces por semana me enfrento a la ocasión de poder ofrecer o que me pidan una tarjeta.

Un contacto diario de media.

Vale

Pues si diese tarjetas, muchísimas de estas personas la acabarían perdiendo, tendrían pereza en apuntarse el teléfono o… llegado el momento de necesitarme o querer recomendarme no tendrían la maldita tarjeta a mano.

¿Qué hago entonces?

Les digo: no, no tengo tarjeta aquí ahora mismo, lo siento, pero apúntate en un momento mi teléfono y así ya me tienes.

Abren el movil, escriben Carlos pintor, apuntan mi número y…

ME QUEDO DENTRO DEL MÓVIL DE 20 PERSONAS AL MES

No gastes dinero imprimiendo tarjetas
 
¡Buen consejo!

Ahora bien, las tarjetas pueden funcionar de otra manera.

Depende del nicho, claro, pero en muchos casos puedes hacerla llegar a alguien de otra forma.

Si estás cara a cara, tu técnica es buena, creo yo.

Pero si quieres hablar con gente relativamente inaccesible, una tarjeta física puede tener buena entrada.

Mandarla por correo ordinario o a través de otra persona.

Esa es también una buena opción.


Saludos
 
¡Buen consejo!

Ahora bien, las tarjetas pueden funcionar de otra manera.

Depende del nicho, claro, pero en muchos casos puedes hacerla llegar a alguien de otra forma.

Si estás cara a cara, tu técnica es buena, creo yo.

Pero si quieres hablar con gente relativamente inaccesible, una tarjeta física puede tener buena entrada.

Mandarla por correo ordinario o a través de otra persona.

Esa es también una buena opción.


Saludos
 
Hola, Manuel, gracias por comentar.

No te voy a quitar razón.

Pero discrepo en algunos detalles, te explico:

Si consigues una dirección y un nombre (tanto como para llegar tan dentro de la oficina del potencial cliente decisor como para poder mandarle una carta de correo ordinario)...

Desperdiciar ese "disparo" metiendo solo una tarjeta, lo veo una pérdida de oportunidad. Para eso, creo que es mejor escribir una carta a puerta fría en la que expliques bien tu propuesta. Al final de la misma puedes dejar tus datos de contacto, web o el destino final donde quieras que llegue el potencial cliente.

Sigo pensando que las tarjetas de visita son de la época de la máquina de escribir, el teléfono fijo y los periódicos de papel.

Y tengo 55 años, no soy nignún millenial experto en IA, ojo, que me crié en los 70 con cuadernos Rubio en E.G.B. y merendando bocadillos de nocilla con un pantalón de pana.
 
Quizá tengas razón
Yo tengo dos años más que tú y también me considero mucho más digital que analógico.

Lo único, por hacer algo distinto ahora que nadie manda tarjetas... Que quiz pueda reaultar


En todo caso, tu propuesta es muy buena y yo ya me la he apuntado
 
Quizá tengas razón
Yo tengo dos años más que tú y también me considero mucho más digital que analógico.

Lo único, por hacer algo distinto ahora que nadie manda tarjetas... Que quiz pueda reaultar


En todo caso, tu propuesta es muy buena y yo ya me la he apuntado
Me encanta tu amabilidad y humildad. Y, si tienes 2 años más que yo, ya sabes lo del bocata de nocilla y el pantalón setentero de pana, jeje. Un abrazo y gracias.
 
Volver
Arriba