Soy nuevo por el foro y seguramente casi nadie me conoce.
Trabajo en un sector muy físico. Muy offline. Y con las manos.
De esos sectores que en 15 años habrán sobrevivido a la IA si la robótica no pega un avance espectacular.
Soy pintor de brocha gorda. De los que pintan casas.
De esos que van vestidos de blanco con una furgoneta y decoran o refrescan los interiores de viviendas, locales etc.
Bueno, pues te digo un truco que uso acerca de NO dar tarjetas.
Llevo de autónomo casi, casi 30 años, en verano del 96 me di de alta
Jamás me ha faltado trabajo, no recuerdo estar parado buscando clientes más de 2 semanas. Nunca, nunca en 3 décadas.
Así que, algo de posicionamiento natural he aprendido.
He tenido tarjetas de varios brandings y variaciones de concepto en estos 30 años.
De varios logos, textos, acabados y colorines.
Y hace un par de años tiré a la basura el último taco que me quedaba de tarjetas en papel.
Por supuesto que unas 5 o 6 veces por semana me enfrento a la ocasión de poder ofrecer o que me pidan una tarjeta.
Un contacto diario de media.
Vale
Pues si diese tarjetas, muchísimas de estas personas la acabarían perdiendo, tendrían pereza en apuntarse el teléfono o… llegado el momento de necesitarme o querer recomendarme no tendrían la maldita tarjeta a mano.
¿Qué hago entonces?
Les digo: no, no tengo tarjeta aquí ahora mismo, lo siento, pero apúntate en un momento mi teléfono y así ya me tienes.
Abren el movil, escriben Carlos pintor, apuntan mi número y…
ME QUEDO DENTRO DEL MÓVIL DE 20 PERSONAS AL MES
No gastes dinero imprimiendo tarjetas
Trabajo en un sector muy físico. Muy offline. Y con las manos.
De esos sectores que en 15 años habrán sobrevivido a la IA si la robótica no pega un avance espectacular.
Soy pintor de brocha gorda. De los que pintan casas.
De esos que van vestidos de blanco con una furgoneta y decoran o refrescan los interiores de viviendas, locales etc.
Bueno, pues te digo un truco que uso acerca de NO dar tarjetas.
Llevo de autónomo casi, casi 30 años, en verano del 96 me di de alta
Jamás me ha faltado trabajo, no recuerdo estar parado buscando clientes más de 2 semanas. Nunca, nunca en 3 décadas.
Así que, algo de posicionamiento natural he aprendido.
He tenido tarjetas de varios brandings y variaciones de concepto en estos 30 años.
De varios logos, textos, acabados y colorines.
Y hace un par de años tiré a la basura el último taco que me quedaba de tarjetas en papel.
Por supuesto que unas 5 o 6 veces por semana me enfrento a la ocasión de poder ofrecer o que me pidan una tarjeta.
Un contacto diario de media.
Vale
Pues si diese tarjetas, muchísimas de estas personas la acabarían perdiendo, tendrían pereza en apuntarse el teléfono o… llegado el momento de necesitarme o querer recomendarme no tendrían la maldita tarjeta a mano.
¿Qué hago entonces?
Les digo: no, no tengo tarjeta aquí ahora mismo, lo siento, pero apúntate en un momento mi teléfono y así ya me tienes.
Abren el movil, escriben Carlos pintor, apuntan mi número y…
ME QUEDO DENTRO DEL MÓVIL DE 20 PERSONAS AL MES
No gastes dinero imprimiendo tarjetas