Alejandro Magno y la mentira del emprendimiento. Esto es para ti, si quieres emprender (dejar de currar, o no, para emprender)

Lobo Miguel

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30 Nov 2024
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Estás decidido, vas a EMPRENDER.

Ya te has dado cuenta de que quieres avanzar.

Haces algo que no te gusta durante la mitad del día, la otra mitad se reparte entre obligaciones y desconexión.

Ahora todo comienza a tener sentido, has comprendido que es lo que quieres, y no vas a parar.

Pero, ¿dejo mi trabajo? O me la juego y salto al vacío.

Te voy a dar un dato que te ayudará a tomar una decisión, pero antes mira lo que hizo Alejandro Magno.

Alejandro Magno llegó con sus barcos a la costa de Persia, y se encontró con una verdad aplastante, su ejército era muy inferior en número al persa.

Observó el miedo de sus soldados, y la falta de confianza en ellos,

hizo que les diera una orden que cambiaría el rumbo de la historia.

Les ordenó quemar sus barcos.

Ahora sólo había dos posibilidades, matar o morir.

Hemos escuchado cosas parecidas a la hora de emprender.

Échale güevos, salta, incomódate, si no dejas tú trabajo de mierda, nunca lo harás.

Falta de confianza, falta de confianza y falta de confianza.

Aquí te dejo el dato.

Hay diferentes estudios que han probado que emprender, (sin dejar tú trabajo de mierda) tiene un 33% más de probabilidades de éxito, que si saltas al vacío.

Echarle güevos NO ES SALTAR al vacío, cómo has escuchado durante mucho tiempo a personas que no te conocen.

Echarle güevos de verdad, es tener tú curro de mierda, y emprender en lugar de desconectar.

Echarle güevos es enfrentarte a un ejército mayor en número, y aún teniendo los barcos no cagarte de miedo y huir.

La probabilidad es clara, los números también, pero las mayoría de las personas que tienen detrás los barcos, acaban huyendo.

Así que, la gran mayoría, necesita saltar porque aún no ha madurado, y está bien,

pero también tienes la opción más jodida, (trabajar el doble) emprender mientras trabajas,

mirar al barco y decirte que tienes que matar a los persas porque habían invadido y masacrado tu tierra natal.

Números, opciones y un par de cojones

Mira que tú motivo sea mayor que tú miedo.
Para ti que estás dudando.
Te cuento un ultimo secreto que no quieres saber.
Tú no eres el que duda, no te castigues.
"Tú Mente Cabrona"
 
Me ha gustado mucho tu mensaje Lobo.

Puede ser que si dejas el trabajo tengas la motivación para tirar pa'lante, pero también la presión, miedo, estres, reducción de ahorros (y por tanto de colchón) y eso repercute negativamente en tus decisiones empresariales (y personales/familiares).
Como en tantas cosas, un término medio parece acertado: no te duermas porque tengas un colchón y ves haciendo cosas.
O no... Tampoco puedo poner ejemplo porque mi emprendimiento fue un paso natural y sencillo (bueno sencillo no es nada).
Alguna experiencia contraria??
 
Me ha gustado mucho tu mensaje Lobo.

Puede ser que si dejas el trabajo tengas la motivación para tirar pa'lante, pero también la presión, miedo, estres, reducción de ahorros (y por tanto de colchón) y eso repercute negativamente en tus decisiones empresariales (y personales/familiares).
Como en tantas cosas, un término medio parece acertado: no te duermas porque tengas un colchón y ves haciendo cosas.
O no... Tampoco puedo poner ejemplo porque mi emprendimiento fue un paso natural y sencillo (bueno sencillo no es nada).
Alguna experiencia contraria??
Buenas tardes Luis,

Gracias por el comentario.

Yo estoy viviendo la experiencia.

Tengo un trabajo horrible de 8 horas, al que he conseguido ir contento y

hace entre 2 y 3 años decidí que era momento de dejar de sólo aprender y posponer, y hacer, hacer y hacer.

Me hice un hueco de 4 de la mañana a 6 para escribir a diario, y hacer algo de ejercicio, con duchas de loco frias.

He conseguido escribir un libro para que puedan leerlo tanto chavales como padres,

y si no se me van de nuevo las fechas espero en 2 meses tener mi newsletter.

Obviamente voy mucho más lento que si hubiera dejado el trabajo, pero si tienes claro el objetivo, buscas el tiempo.

Resumiendo, estoy mejor que en brazos.

Ya no tengo días malos, sólo son ratos en el desierto que sólo me fortalecen.

Un abrazote,

Y Feliz Año.

PD: Por cierto me encanta el trabajo que haces.

"Tu Mente Cabrona"
 
Ostras, tienes mucho mérito, y veo un trabajo mental brutal (y seguro que físico también).
Muuuuuucha suerte!!
Y gracias por tu PD, siempre ayuda!!!
 
Hola!

Me ha pasado con este post lo que con muchos otros... El título no me dice de qué se está hablando aquí y es una pena. Pensaba que no me interesaba cuando sí me interesa de lo que se está hablando. Con tu permiso, compañero lobo, puse una aclaración en el título.

Ahora al tema de debate, que me gusta mucho
aunque me temo que será totalmente subjetivo.

Si hoy estoy aquí hablando con vosotros es porque en un momento, allá por el 2018, no me quedó más remedio que emprender. No fue una elección, es cierto, pero casualidad o no, fue el primer emprendimiento exitoso que tuve después de otros tres intentos "fallidos".

Creo que hay un matiz importante en el tipo de emprendimiento a la hora de tomar esta decisión:

No es lo mismo pasar de trabajar por cuenta ajena para hacerlo por cuenta propia pero dedicándote exactamente a lo mismo, que decir, tengo un curro que odio en el sector X, me he formado en el sector Y que en realidad es lo que me gusta, y me la voy a jugar con eso.

No es lo mismo cubrir una necesidad básica que sabes seguro que si mañana sales a ofrecer tus servicios te van a contratar, que pretender levantar un emprendimiento que requiere una inversión fuerte de tiempo y dinero, como puede ser crear un software que haga algo y hacerlo conocido en el mercado. Son cosas muy diferentes.


Al que hace algo y le gusta y quiere dar el salto a tener un autoempleo de calidad una pequeña empresa, probablemente le diría que si tiene un colchón de 6 meses en el banco, deje su curro y se ponga por su cuenta.

Si fuera el otro caso, seguramente lo mejor sería intentar sentar las bases del proyecto y verle los primeros brotes verdes antes de jugársela, porque entre otras cosas, puedes pensar que ese curro te va a encantar porque es algo que te gusta, pero tengo comprobado en mis carnes que cuando algo te gusta y lo conviertes en una obligación, perfectamente puedes dejar de disfrutarlo, ya que emprender significa pasar de hacer la cosa que te gusta, a hacer otro mogollón de cosas que son necesarias y puedes llegar a odiar si no es lo tuyo...


Yo necesito cierta presión para liarme con cosas. Habrá personas que con su motivación sea suficiente.

Lobo, desde luego yo no podría hacer lo que haces tú. Tienes mi admiración.

Un abrazo!
 
Buenas tardes Ricardo,

Está visto que lo mío no son los titulares. Y toda aportación que creas que ayude, me parece estupenda.

En cuanto al tema,

mi cabeza ni había planteado la opción de trabajar por cuenta ajena en tu sector y dar el salto a trabajar para ti mismo, está muy bien traído.

Si eres un profesional de lo tuyo y tienes un colchón, dedicarle todo el tiempo a emprender también me parece una gran opción.

Lo que ocurre en este caso es que hay un barco (cualquier empresa contrata a un profesional) esperándote si se pone feo, y eso alivia la sensación de presión y estrés.

Por otro lado te agradezco el último comentario, pero estoy seguro de que cualquiera puede hacerlo si encuentra (me encanta esta palabra), su Ikhigay.

Otro abrazo para ti,

Feliz Año Nuevo te desea "Tu Mente Cabrona"
 
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