Jajajajaja. Hay maneras y maneras de llorar.
Es cierto!
Incluso Isra Bravo, en muchos de sus podcasts, habla de que nosotros, como críos, nacimos con el Arte de Vender.
¿Cómo?
Llorando.
Llorábamos para que mamá acudiera a nuestro socorro.
Eso ya era persuasión pura.
Y según Isra Bravo, si conseguimos volver a esa mentalidad de crío, podríamos revertir la mentalidad de funcionario adulto y recuperar una mentalidad de magnate de barrio.
Porque el crío no tiene vergüenza.
No pide permiso.
No racionaliza en exceso.
Expresa necesidad y va a por ello.
Y los chinos lo saben bien.
Han tenido un gran éxito vendiendo noodles apelando a algo muy primario:
“Grita mamá… y luego espera.”
Lo explico mejor en este hilo:
¡China no sólo domina la industria y la IA, sino también el marketing y el copywriting!
Del muro de Hanyu Online.
"Una marca puso “Grita mamá” en su producto y se volvió tendencia
En el envase no explica cómo prepararlo.
No dice “calentar” ni “mezclar”.
Dice: “Grita mamá… y luego espera”.
Es un producto tradicional de la ciudad de Guiyang, en el sur de China. Se trata de un acompañamiento crujiente de cerdo que suele servirse con fideos, arroz o hotpot.
La frase se volvió tendencia en redes.
¿Por qué funciona? Porque en la cultura china, llamar a “mamá” no es solo literal. Es...