Cuando alguien empieza diciendo “no serás de esos que…”, no te están preguntando.
Están intentando colocarte en una posición.
Primero llega un pequeño halago.
Y luego te atribuyen una opinión que en realidad es suya.
Si aceptas, ya te ha llevado a su terreno.
Pero si dices: “No, yo no pienso así…”
Entonces te encuentras con un doble problema.
Primero, estás señalando que se ha equivocado contigo.
Y segundo, estás obligándole a cambiar la idea que acaba de construir sobre ti.
Así que cuando escuches un
“no serás de esos que…”,
Puede que no estén describiéndote.
Puede que solo estén intentando dirigirte.
Están intentando colocarte en una posición.
Primero llega un pequeño halago.
Y luego te atribuyen una opinión que en realidad es suya.
Si aceptas, ya te ha llevado a su terreno.
Pero si dices: “No, yo no pienso así…”
Entonces te encuentras con un doble problema.
Primero, estás señalando que se ha equivocado contigo.
Y segundo, estás obligándole a cambiar la idea que acaba de construir sobre ti.
Así que cuando escuches un
“no serás de esos que…”,
Puede que no estén describiéndote.
Puede que solo estén intentando dirigirte.