El teléfono no muerde...

NestorF

Currante
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21 Feb 2026
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25
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No muerde ni llama solo, da igual el tiempo que lo mires, no hace nada.
Debes hacerlo tú, déjate de inventar excusas y levanta el teléfono.

Es mas cómodo mandar mensajitos de wasap, o dm para crear sinergias? claro que es más cómodo.
Es más fácil enviar 50 emails antes que hacer 50 llamadas? por supuesto.

Pero si necesitas clientes ya, no en tres meses o un año, ahora mismo.
Llama por teléfono, es tu mejor opción.
No la mas fácil ni la más cómoda, la mejor.

No te cuentes la historia de que la gente te va a denunciar, que te van a insultar o que va a aparecer el FBI
en tu casa por hacer llamadas de venta.

Lo que pasará cuando hagas 50 llamadas al día 👇

1. 40 no te va a atender
2. 5 te van a cortar sin darte oportunidad
3. 5 te van a escuchar
4. agendas 1 o 2 reuniones por dia
5. cierras 2 ventas por semana

Si no quieres hacerlo porque eres flojo o floja, no pasa nada,
yo los llamo por ti.
 
Hay una línea que cita Jim Camp, en De entrada diga no, que me pareció siempre interesante. La usé 2 veces, he hecho poquísimas llamadas, pero las voy a retomar, y dice así:

"Bueno, Mary, no tengo idea de si lo que nosotros hacemos tiene alguna relevancia para su negocio. No lo sé, tal vez no la tenga. Si es así, dígamelo y no tendrá el menor problema conmigo, pero si necesita estudios de mercado..."

Vos que te dedicas a las llamadas ¿Qué te parece esa aproximación?
 
Muy bueno el libro, me lo regaló un amigo que anda por aquí por el foro.

Lo que mencionas, puede funcionar o no, dependuiendo el tipo de llamada.

Si es un lead que ha entrado por Ads, funciona muy bien.

Si es llamada enn frio, a mi no me ha funcionado.
Lo que me funciona mejor es

Hola Mary, soy Nestor.
Mira no nos conocemos de nada y te estoy llamando totalmente en frio, asi que voy directo al grano para no quitarte tiempo.
¿me das 30 segundos para contarte por qué te llamo y tu decides si colgamos o seguimos? (importante aquí quedarte callado)

80% te da luz verde y ahí tienes un par de minutos
 
Hay una línea que cita Jim Camp, en De entrada diga no, que me pareció siempre interesante. La usé 2 veces, he hecho poquísimas llamadas, pero las voy a retomar, y dice así:

"Bueno, Mary, no tengo idea de si lo que nosotros hacemos tiene alguna relevancia para su negocio. No lo sé, tal vez no la tenga. Si es así, dígamelo y no tendrá el menor problema conmigo, pero si necesita estudios de mercado..."

Vos que te dedicas a las llamadas ¿Qué te parece esa aproximación?
Por añadir algo a lo que te ha dicho Nestor, si tienes que hacer un volumen alto de llamadas, éntrales directo con un punto de dolor. Ten preparados al menos 3. Si no tienen uno, vas al siguiente, y si no al tercero.

Si no tienen ninguno. Les pides si conocen a alguien menos afortunado que él. Y descartas y a por el siguiente.

Un abrazo.
 
Lo que puede funcionar ahora, viendo que los clientes son super impacientes, por eso es de mucha importancia romper el patron para no frustrarse pronto, y luego dar micro-curiosidad, y acto seguido pedir otro micro-permiso, porque el cliente de hoy no te da mas que Micro-segundos ,,,


El cliente:

  • Está respondiendo cada instante a muchos WhatsApp.
  • Tiene 12 emails abiertos o mas o menos.
  • Tiene cero paciencia por las multitareas que tiene "pendientes".
  • Y detecta “venta” en 0,7 segundos o antes.

Entonces el gancho debe ser:

  • Corto
  • Inusual
  • Descolocante
  • Y con riesgo implícito

Aquí te doy algo que puede funcionar en llamadas:

Opción 1 – Directa y elegante

“María, te llamo porque probablemente estés perdiendo dinero y ni siquiera lo sabes. Si me equivoco, cortamos en 30 segundos.” ,,, te has dado 30 segundos tu mismo ,,, y si eso te ayuda un 5% mas vamos muy bien (porque cuando conoces el patron, lo sabes aplicar, luego lo dominas y escalas con repeticion).

Eso obliga al cerebro a quedarse (Hay DOLOR).

Opción 2 – Descolocante

“María, esta llamada puede que no tenga ningún sentido para ti… pero si lo tiene, te alegrarás de no haber colgado.”

Silencio (muedre la lengua unos segundos: 5 o 7 segundos).

El silencio después es clave.

Opción 3 – Minimalista brutal

“María, no te voy a vender nada. Solo quiero confirmar una cosa rápida.”

Eso activa curiosidad: qué me quiere contar este o esta?.

El cerebro odia no saber qué cosa.

Opción 4 – Ultra moderna (funciona mucho)

“María, te hago una pregunta rápida y si no aplica me cortas…

¿estáis perdiendo ventas ahora mismo?”

Punto.
Nada más.


Y ahora te digo lo mejor ,,, si pasas esa primera barrera ,,, de la presentacion y tomar atencion ,,,

entonces tu apertura es:



“María, te hago una y si no aplica me cortas…

¿estáis perdiendo ventas ahora mismo?”




Ahora vienen las respuestas exigentes.

Y aquí no puedes tartamudear.

Respondes corto. Frío. Sin defenderte.


CLIENTE EXIGENTE N°1



Cliente:

“¿Y tú quién eres exactamente?”



Contestación elegante y dominante


“Buena pregunta.

Alguien que detecta fugas antes de que se normalicen.

Si no es tu caso, paramos aq
uí.”

Silencio.


Qué haces aquí:

No te justificas.
No recitas empresa.
Devuelves marco.
Mantienes posición alta.


CLIENTE EXIGENTE N°2


Cliente:

“No estamos perdiendo nada.”


Contestación fría y potente


“Perfecto.

Entonces sois de las pocas empresas que tienen control total del proceso.

¿Cómo lo medís?”



Boom.

Qué haces:


No contradices.
No discutes.
Le obligas a demostrarlo.
Vuelves a pregunta.


CLT EXIGENTE N°3


Cliente:

“No me interesa.”


Contestación quirúrgica


“Totalmente válido.

Solo una cosa antes de cortar…

¿no te interesa porque lo tienes resuelto o porque no es prioridad ahora?”



Silencio.



Eso reabre el cerebro.


Ahora vamos a respuestas más agresivas

CLT EXIGENTE N°4

Cliente:

“Estamos bien, gracias.”



Tu Respuesta



“Estar bien es peligroso.

Las empresas que están ‘bien’ suelen reaccionar tarde.

¿Qué os haría pasar de bien a excelente?”




CLIENTE EXIGENTE N°5

Cliente:

“Esto suena a venta.”



Tu Respuesta


“Sí.

Pero no estoy vendiendo todavía.

Estoy verificando si hay un problema.”



Corto. Seguro. Sin disculpa.



CLIENTE EXIGENTE N°6

Cliente:

“No tengo tiempo.”



Tu Respuesta:


“Perfecto.

¿Te viene mejor perder 30 segundos ahora o seguir perdiendo ventas sin saberlo?”

Y callas.



la Clave estratégica es que :

Nunca:

Te defiendas.
Explique demasiado.
Aceleres.
Pidas perdón.


Siempre:

Respuesta corta.
Marco firme.
Pregunta de control.
Silencio.


El que hace más preguntas dirige.

El que explica pierde poder.

Pero, cómo sabemos que esto funciona, no lo sabemos hasta que lo apliquemos bien una y otra vez -con frialdad y seriedad y falta de aprobacion-,... Hay que aplicarlo mucho con muchos clientes, hasta que tengamos un feed-back solido, calculado y extenso con resultados medibles, y si lo aplicamos -de forma sostenida en el tiempo- es casi imposible que no tengamos mejores resultados, IMPOSIBLE.
 
Te llevaría el trofeo a tu casa José, pero es un charco muy grande el que tengo que cruzar.

Espectacular lo que compartiste, dinamita pura.

Gracias por esto, de verdad.

Un abrazo
 
Te llevaría el trofeo a tu casa José, pero es un charco muy grande el que tengo que cruzar.

Espectacular lo que compartiste, dinamita pura.

Gracias por esto, de verdad.

Un abrazo
Por añadir algo a lo que te ha dicho Nestor, si tienes que hacer un volumen alto de llamadas, éntrales directo con un punto de dolor. Ten preparados al menos 3. Si no tienen uno, vas al siguiente, y si no al tercero.

Si no tienen ninguno. Les pides si conocen a alguien menos afortunado que él. Y descartas y a por el siguiente.

Un abrazo.
Por añadir algo a lo que te ha dicho Nestor, si tienes que hacer un volumen alto de llamadas, éntrales directo con un punto de dolor. Ten preparados al menos 3. Si no tienen uno, vas al siguiente, y si no al tercero.

Si no tienen ninguno. Les pides si conocen a alguien menos afortunado que él. Y descartas y a por el siguiente.

Un abrazo.
Gracias Roberto, tremendo consejo. Un abrazo!
 
Te llevaría el trofeo a tu casa José, pero es un charco muy grande el que tengo que cruzar.

Espectacular lo que compartiste, dinamita pura.

Gracias por esto, de verdad.

Un abrazo
Muchas gracias Leo, me alegra mucho que te sirva de beneficio, es que tenemos que buscar otras vias para generar más ventas, y con ello vida próspera, por eso me llena mucho esta comunidad tan enfocada en ayudarse, queremos que esto crezca a lo grande LeoMac.

También, piensa en similares respuestas y aumentar el abanico de respuestas como estas, puedes siempre sacar de algo más utilidad o enfoque, con un poco de creatividad y práctica, y salirse de la caja.

A veces, viene bien ser atrevido y disruptivo.


Esto crece LeoMac Esto crece
 
Muchas gracias Leo, me alegra mucho que te sirva de beneficio, es que tenemos que buscar otras vias para generar más ventas, y con ello vida próspera, por eso me llena mucho esta comunidad tan enfocada en ayudarse, queremos que esto crezca a lo grande LeoMac.

También, piensa en similares respuestas y aumentar el abanico de respuestas como estas, puedes siempre sacar de algo más utilidad o enfoque, con un poco de creatividad y práctica, y salirse de la caja.

A veces, viene bien ser atrevido y disruptivo.


Esto crece LeoMac Esto crece
Tal cual José, me pone muy feliz todo lo que se genera en este foro. Es super inspirador aprender de gente que está enfocada en crecer y compartir el camino con otros.

Gracias por los consejos
 
Lo que puede funcionar ahora, viendo que los clientes son super impacientes, por eso es de mucha importancia romper el patron para no frustrarse pronto, y luego dar micro-curiosidad, y acto seguido pedir otro micro-permiso, porque el cliente de hoy no te da mas que Micro-segundos ,,,


El cliente:

  • Está respondiendo cada instante a muchos WhatsApp.
  • Tiene 12 emails abiertos o mas o menos.
  • Tiene cero paciencia por las multitareas que tiene "pendientes".
  • Y detecta “venta” en 0,7 segundos o antes.

Entonces el gancho debe ser:

  • Corto
  • Inusual
  • Descolocante
  • Y con riesgo implícito

Aquí te doy algo que puede funcionar en llamadas:

Opción 1 – Directa y elegante

“María, te llamo porque probablemente estés perdiendo dinero y ni siquiera lo sabes. Si me equivoco, cortamos en 30 segundos.” ,,, te has dado 30 segundos tu mismo ,,, y si eso te ayuda un 5% mas vamos muy bien (porque cuando conoces el patron, lo sabes aplicar, luego lo dominas y escalas con repeticion).

Eso obliga al cerebro a quedarse (Hay DOLOR).

Opción 2 – Descolocante

“María, esta llamada puede que no tenga ningún sentido para ti… pero si lo tiene, te alegrarás de no haber colgado.”

Silencio (muedre la lengua unos segundos: 5 o 7 segundos).

El silencio después es clave.

Opción 3 – Minimalista brutal

“María, no te voy a vender nada. Solo quiero confirmar una cosa rápida.”

Eso activa curiosidad: qué me quiere contar este o esta?.

El cerebro odia no saber qué cosa.

Opción 4 – Ultra moderna (funciona mucho)

“María, te hago una pregunta rápida y si no aplica me cortas…

¿estáis perdiendo ventas ahora mismo?”

Punto.
Nada más.


Y ahora te digo lo mejor ,,, si pasas esa primera barrera ,,, de la presentacion y tomar atencion ,,,

entonces tu apertura es:



“María, te hago una y si no aplica me cortas…

¿estáis perdiendo ventas ahora mismo?”




Ahora vienen las respuestas exigentes.

Y aquí no puedes tartamudear.

Respondes corto. Frío. Sin defenderte.


CLIENTE EXIGENTE N°1



Cliente:

“¿Y tú quién eres exactamente?”



Contestación elegante y dominante


“Buena pregunta.

Alguien que detecta fugas antes de que se normalicen.

Si no es tu caso, paramos aq
uí.”

Silencio.


Qué haces aquí:

No te justificas.
No recitas empresa.
Devuelves marco.
Mantienes posición alta.


CLIENTE EXIGENTE N°2


Cliente:

“No estamos perdiendo nada.”


Contestación fría y potente


“Perfecto.

Entonces sois de las pocas empresas que tienen control total del proceso.

¿Cómo lo medís?”



Boom.

Qué haces:


No contradices.
No discutes.
Le obligas a demostrarlo.
Vuelves a pregunta.


CLT EXIGENTE N°3


Cliente:

“No me interesa.”


Contestación quirúrgica


“Totalmente válido.

Solo una cosa antes de cortar…

¿no te interesa porque lo tienes resuelto o porque no es prioridad ahora?”



Silencio.



Eso reabre el cerebro.


Ahora vamos a respuestas más agresivas

CLT EXIGENTE N°4

Cliente:

“Estamos bien, gracias.”



Tu Respuesta



“Estar bien es peligroso.

Las empresas que están ‘bien’ suelen reaccionar tarde.

¿Qué os haría pasar de bien a excelente?”




CLIENTE EXIGENTE N°5

Cliente:

“Esto suena a venta.”



Tu Respuesta


“Sí.

Pero no estoy vendiendo todavía.

Estoy verificando si hay un problema.”



Corto. Seguro. Sin disculpa.



CLIENTE EXIGENTE N°6

Cliente:

“No tengo tiempo.”



Tu Respuesta:


“Perfecto.

¿Te viene mejor perder 30 segundos ahora o seguir perdiendo ventas sin saberlo?”

Y callas.



la Clave estratégica es que :

Nunca:

Te defiendas.
Explique demasiado.
Aceleres.
Pidas perdón.


Siempre:

Respuesta corta.
Marco firme.
Pregunta de control.
Silencio.


El que hace más preguntas dirige.

El que explica pierde poder.

Pero, cómo sabemos que esto funciona, no lo sabemos hasta que lo apliquemos bien una y otra vez -con frialdad y seriedad y falta de aprobacion-,... Hay que aplicarlo mucho con muchos clientes, hasta que tengamos un feed-back solido, calculado y extenso con resultados medibles, y si lo aplicamos -de forma sostenida en el tiempo- es casi imposible que no tengamos mejores resultados, IMPOSIBLE.
Hay que aplicarlo, hacerlo de todas las formas que conoces y escuchar como lo hacen otros, a partir de ahí vas descartando lo que no te funciona y majorando lo que si.
Al final, lo que más funciona es comportarse como un ser humano normal que habla con otro ser humano normal, no hay que inventar tanto ni ser tan rimbombante.
Yo lo he probado todo, o casi todo, hay epocas en que una apertura funciona genial, y otras en las que tienes que cambiar.
La cuestión es llamar llamar y llamar.
 
Hay que aplicarlo, hacerlo de todas las formas que conoces y escuchar como lo hacen otros, a partir de ahí vas descartando lo que no te funciona y majorando lo que si.
Al final, lo que más funciona es comportarse como un ser humano normal que habla con otro ser humano normal, no hay que inventar tanto ni ser tan rimbombante.
Yo lo he probado todo, o casi todo, hay epocas en que una apertura funciona genial, y otras en las que tienes que cambiar.
La cuestión es llamar llamar y llamar.

Estoy de acuerdo en algo fundamental NestorF: ninguna fórmula funciona si la mentalidad es débil.

Puedes tener el mejor guion del mundo, pero si hablas con ansiedad, con miedo al silencio o con necesidad de aprobación, el cliente lo percibe en segundos.

El problema no suele ser la apertura.
Es el estado interno: nerviosismo, improvisación constante, rellenar silencios, impaciencia por cerrar.

Por eso no es solo “llamar y ya”.
Es forjar dos cosas al mismo tiempo:

– Volumen de acción.
– Fortaleza mental.

Sin práctica no hay callo.
Sin mentalidad sólida no hay presencia.

Las dos cosas se entrenan.

Y ahí está la diferencia.
 
Estoy de acuerdo en algo fundamental NestorF: ninguna fórmula funciona si la mentalidad es débil.

Puedes tener el mejor guion del mundo, pero si hablas con ansiedad, con miedo al silencio o con necesidad de aprobación, el cliente lo percibe en segundos.

El problema no suele ser la apertura.
Es el estado interno: nerviosismo, improvisación constante, rellenar silencios, impaciencia por cerrar.

Por eso no es solo “llamar y ya”.
Es forjar dos cosas al mismo tiempo:

– Volumen de acción.
– Fortaleza mental.

Sin práctica no hay callo.
Sin mentalidad sólida no hay presencia.

Las dos cosas se entrenan.

Y ahí está la diferencia.
Estoy de acuerdo con lo que dices, pero creo que ese nerviosismo se quita llamando.
Al principio lo haces mal, horrible, pero vas mejorando cada día.
Tu guion es mejor, los nervios se van, ya no improvisas y no tienes prisa.

Hay que tener un guion base con el que trabajar, pero no puedes quedarte meses puliendo sin llamar a nadie.
Y eso es lo que le pasa a la mayoría, demoran demasiado tiempo en ponerse a llamar, de hecho, muchos no lo hacen nunca.

Yo sabes que haré esta semana, llamar y probar todas las variables que comentaste antes, sin cuestionar, sin intentar convencerme de que no funcionan.
Solo así sabes lo que funciona y lo que no, haciendo el trabajo.
 
Estoy de acuerdo con lo que dices, pero creo que ese nerviosismo se quita llamando.
Al principio lo haces mal, horrible, pero vas mejorando cada día.
Tu guion es mejor, los nervios se van, ya no improvisas y no tienes prisa.

Hay que tener un guion base con el que trabajar, pero no puedes quedarte meses puliendo sin llamar a nadie.
Y eso es lo que le pasa a la mayoría, demoran demasiado tiempo en ponerse a llamar, de hecho, muchos no lo hacen nunca.

Yo sabes que haré esta semana, llamar y probar todas las variables que comentaste antes, sin cuestionar, sin intentar convencerme de que no funcionan.
Solo así sabes lo que funciona y lo que no, haciendo el trabajo.

Totalmente de acuerdo contigo NestorF,

Al final, menos filosofía -la funcional y básica- y más teléfono -ejecucion y práctica-.

Muchos pierden horas planificando, reflexionando, “optimizando el mindset”... pero no llaman. Y sin llamadas no hay mercado, solo teorías.

La clave puede ser simple o no tanto, pero lo que si FUNCIONA -si lo sostienes en el tiempo- es la:

  • Acción masiva con enfoque.
  • Desapego emocional del resultado.
  • Análisis frío después.
  • Autocritica y mejora de esa acción primera.

Coges la estrategia que más rompe patrón.

La aplicas BIEN.
Sin cambiarla cada dos días.

La aplicas con volumen:
30, 100 o los que aguantes sin que te afecte el “no me interesa”.

Luego miras números, no sensaciones:

De 100 contactos:
¿cuántos hablan?
¿cuántos se interesan?
¿cuántos compran?

Ahí ves la verdad.

Después detectas:

¿Qué objeción se repite más?
¿Qué frase engancha más?
¿Dónde el cliente empieza a hablar en serio?

Ese es el imán.
Ese es el dolor real.

Y cuando el cliente sabe que conoces bien su dolor acepta la propuesto, es humano al fin y al cabo.

Y si por cualquier motivo no encaja tu producto, no pasa nada, pasas a otro cliente, porque sabes que un porcentaje alto no va aceptar, pero eso no quita tu responsabilidad de hacerlo BIEN, y venderlo BIEN, aunque tengas "la certeza" de que no va aceptar tu producto o servicio (Desapego emocional en modo ACTIVADO).


Y cuando acabas tu labor de llamadas -con el número que te has impuesto como objetivo-, luego analizas con números, no con emociones:

– ¿Cuántas conversaciones reales?
– ¿Cuántos interesados?
– ¿Cuántos cierres?
– ¿Dónde se caen?
– ¿tipologias de clt?
– ¿Horarios mas optimos?
– ¿que frases se repiten mucho, y por qué?

Te haces tu propia auditoria con un margen claro de "neutralidad"

Sin suposiciones.
Sin dramas.
Sin “creo que”.
Datos.

porcentajes ,,, % ,, % ,,, %

Si mejora, afilas.
Si no funciona, cambias.
Pruebas otra.
Y otra.


Y la que da mejores resultados…
la repites hasta el cansancio, la explotas.
Porque al final esto no es místico:
son patrones mentales.


Y los patrones se pueden romper y reemplazar por otros más sólidos, más claros y más efectivos, tanto para ti como para el cliente.

Menos ego.
Más volumen.
Más análisis.
Más repetición.


Eso es todo.
 
Totalmente de acuerdo contigo NestorF,

Al final, menos filosofía -la funcional y básica- y más teléfono -ejecucion y práctica-.

Muchos pierden horas planificando, reflexionando, “optimizando el mindset”... pero no llaman. Y sin llamadas no hay mercado, solo teorías.

La clave puede ser simple o no tanto, pero lo que si FUNCIONA -si lo sostienes en el tiempo- es la:

  • Acción masiva con enfoque.
  • Desapego emocional del resultado.
  • Análisis frío después.
  • Autocritica y mejora de esa acción primera.

Coges la estrategia que más rompe patrón.

La aplicas BIEN.
Sin cambiarla cada dos días.

La aplicas con volumen:
30, 100 o los que aguantes sin que te afecte el “no me interesa”.

Luego miras números, no sensaciones:

De 100 contactos:
¿cuántos hablan?
¿cuántos se interesan?
¿cuántos compran?

Ahí ves la verdad.

Después detectas:

¿Qué objeción se repite más?
¿Qué frase engancha más?
¿Dónde el cliente empieza a hablar en serio?

Ese es el imán.
Ese es el dolor real.

Y cuando el cliente sabe que conoces bien su dolor acepta la propuesto, es humano al fin y al cabo.

Y si por cualquier motivo no encaja tu producto, no pasa nada, pasas a otro cliente, porque sabes que un porcentaje alto no va aceptar, pero eso no quita tu responsabilidad de hacerlo BIEN, y venderlo BIEN, aunque tengas "la certeza" de que no va aceptar tu producto o servicio (Desapego emocional en modo ACTIVADO).


Y cuando acabas tu labor de llamadas -con el número que te has impuesto como objetivo-, luego analizas con números, no con emociones:

– ¿Cuántas conversaciones reales?
– ¿Cuántos interesados?
– ¿Cuántos cierres?
– ¿Dónde se caen?
– ¿tipologias de clt?
– ¿Horarios mas optimos?
– ¿que frases se repiten mucho, y por qué?

Te haces tu propia auditoria con un margen claro de "neutralidad"

Sin suposiciones.
Sin dramas.
Sin “creo que”.
Datos.

porcentajes ,,, % ,, % ,,, %

Si mejora, afilas.
Si no funciona, cambias.
Pruebas otra.
Y otra.


Y la que da mejores resultados…
la repites hasta el cansancio, la explotas.
Porque al final esto no es místico:
son patrones mentales.


Y los patrones se pueden romper y reemplazar por otros más sólidos, más claros y más efectivos, tanto para ti como para el cliente.

Menos ego.
Más volumen.
Más análisis.
Más repetición.


Eso es todo.
Brutal respuesta, así da gusto.
Oro puro crack 👍👍👍

Ahora la gente aguanta poco y se rinde muy rápido.

Yo sigo unas métricas muy simples para llamar.

1. Cuantas llamadas necesito para generar una reunion
2. Cuantas reuniones necesito para cerrar una venta

Sobre esos números construyo la base.
Luego solo voy afinando y ajustando.

Gracias por tus aportes, me quito el sombrero.
 
E
Totalmente de acuerdo contigo NestorF,

Al final, menos filosofía -la funcional y básica- y más teléfono -ejecucion y práctica-.

Muchos pierden horas planificando, reflexionando, “optimizando el mindset”... pero no llaman. Y sin llamadas no hay mercado, solo teorías.

La clave puede ser simple o no tanto, pero lo que si FUNCIONA -si lo sostienes en el tiempo- es la:

  • Acción masiva con enfoque.
  • Desapego emocional del resultado.
  • Análisis frío después.
  • Autocritica y mejora de esa acción primera.

Coges la estrategia que más rompe patrón.

La aplicas BIEN.
Sin cambiarla cada dos días.

La aplicas con volumen:
30, 100 o los que aguantes sin que te afecte el “no me interesa”.

Luego miras números, no sensaciones:

De 100 contactos:
¿cuántos hablan?
¿cuántos se interesan?
¿cuántos compran?

Ahí ves la verdad.

Después detectas:

¿Qué objeción se repite más?
¿Qué frase engancha más?
¿Dónde el cliente empieza a hablar en serio?

Ese es el imán.
Ese es el dolor real.

Y cuando el cliente sabe que conoces bien su dolor acepta la propuesto, es humano al fin y al cabo.

Y si por cualquier motivo no encaja tu producto, no pasa nada, pasas a otro cliente, porque sabes que un porcentaje alto no va aceptar, pero eso no quita tu responsabilidad de hacerlo BIEN, y venderlo BIEN, aunque tengas "la certeza" de que no va aceptar tu producto o servicio (Desapego emocional en modo ACTIVADO).


Y cuando acabas tu labor de llamadas -con el número que te has impuesto como objetivo-, luego analizas con números, no con emociones:

– ¿Cuántas conversaciones reales?
– ¿Cuántos interesados?
– ¿Cuántos cierres?
– ¿Dónde se caen?
– ¿tipologias de clt?
– ¿Horarios mas optimos?
– ¿que frases se repiten mucho, y por qué?

Te haces tu propia auditoria con un margen claro de "neutralidad"

Sin suposiciones.
Sin dramas.
Sin “creo que”.
Datos.

porcentajes ,,, % ,, % ,,, %

Si mejora, afilas.
Si no funciona, cambias.
Pruebas otra.
Y otra.


Y la que da mejores resultados…
la repites hasta el cansancio, la explotas.
Porque al final esto no es místico:
son patrones mentales.


Y los patrones se pueden romper y reemplazar por otros más sólidos, más claros y más efectivos, tanto para ti como para el cliente.

Menos ego.
Más volumen.
Más análisis.
Más repetición.


Eso es todo.
Espectacular, quedó clarísimo que hay que hacer todo en frío, no sólo las llamadas.

A la hora de hacer el análisis (y esto aplica ya para cualquier estrategia) aparece una delgada línea entre darle tiempo a que madure y cambiar el ángulo o el rumbo.

Me refiero a ser consciente cuándo es momento de aguantar y cuándo toca meter un cambio.

Bueno, la dejo ahí picando.
 
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