Las 3P: por qué unos venden… y otros se hunden con un “no” (lo contó ayer Isra Bravo en su evento desde Cayo Hueso, Florida)

Augusto

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Hoy he tenido la oportunidad de oír tres veces, caminando en el parque, el audio de ayer del evento de Isra Bravo en Cayo Hueso, Florida, a 500 m de la casa de Ernest Hemingway. Solo eso me recordó que he leído su obra más famosa, The Old Man and the Sea, en la que su estilo es muy peculiar, lleno de frases cortas ancladas con “y”. Bueno, es lo que queda en mi impresión de vivir en Boca Ratón, Florida, hace 20 años.

Me encantaron todos los tips que se van a desarrollar en su libro.

Solo me quedó a veces un pelín de duda: si la duda es envidia o si es el secreto, es dudar de sí mismo. Digo, o sea, Isra Bravo lo llama síndrome del impostor, que los anglosajones dicen que es cuando uno no tiene conciencia de lo grande que es, pero Isra lo mira por otro ángulo, y ahí la duda.

Pero lo que más me encantó fue la investigación de un psicólogo famoso sobre qué perfil es mejor vendedor de seguros. Bueno, Isra no ha revelado el nombre, nos dejó para leerlo en el libro, pero como nos ha dado tantos tips, ha sido fácil para la IA descubrir quién es. Y ahí va el film desde mi perspectiva; puedo estar equivocado, así que tienes que confirmarlo en el libro.



El psicólogo es Martin Seligman.
Seligman es el padre de la psicología positiva y es famoso por su investigación sobre el optimismo aprendido. En los años 80, realizó un estudio clave con MetLife (Metropolitan Life Insurance Company) para determinar qué hacía a un vendedor de seguros exitoso.

Su investigación encontró que los vendedores más exitosos tenían un estilo explicativo optimista, especialmente en cómo explicaban los fracasos (como ser rechazados por un cliente). Clasificó este estilo usando las “3 P”, que encajan perfectamente con lo anterior:

Personalización (Personal): los optimistas no se toman el rechazo como algo personal; lo ven como algo circunstancial y no como un defecto propio.
Permanencia (Permanent): los optimistas ven los fracasos como algo temporal, no permanente.
Pervasividad (Persistent): los optimistas ven los fracasos como algo específico de una situación, no como algo que afecta toda su vida.

Seligman encontró que los agentes con alto nivel de optimismo vendían un 37% más de seguros en sus dos primeros años que aquellos con un estilo pesimista.

PD. ARROGANTE

From the Publisher​

El texto dice: «ARROGANTE Si no triunfas es porque tienes la mentalidad incorrecta... LOLA BRAVO». Imagen promocional de fondo negro para contenido motivacional.

El texto dice «ISRA BRAVO» y «RIGATE». Diseños de portadas de libros que muestran una iluminación y una tipografía espectaculares en una combinación de colores rojo y negro.

Arrogante​

Isra Bravo es el copywriter más cotizado, influyente e imitado en español. Actualmente, genera dinero en ventas cada día mandando textos de apenas 300 palabras.

¿Quieres saber qué le ha conducido al éxito?

No eres el único. Más de una persona ha intentado sonsacárselo, pero no es tan fácil.

Para entender cómo ha llegado hasta aquí, primero necesitas entender su mentalidad.

La forma de pensar que empezó mucho antes que los resultados. Antes de llenar sus cursos. Antes de los miles de libros saldados.

Muchos intentan replicar sus fórmulas. En este libro queda claro que las fórmulas son la superficie.

El verdadero diferencial está debajo, y «Arrogante» te lo explica.

¿Por qué leer "Arrogante":​

  • Autor referente con más de 100.000 ejemplares leídos de sus últimos títulos. 
  • Descubrirás las claves que han llevado a Isra Bravo al éxito.
  • Desde 2017 vende a través de su email diario. Todo gracias a su habilidad para el storytelling.
El texto dice «Nunca busques la aprobación de los demás» en texto blanco y rojo sobre fondo negro.


Aquí no vas a encontrar:​



  • Víctimas
  • Excusas
  • «No es el momento»
  • «No estoy preparado»
  • Culpa a los demás




El texto dice: «El dolor no es una lección de superación, es parte central de la vida» en texto negro y rojo sobre fondo blanco.


Cinco mensajes clave:​



  • Hazlo sencillo
  • Casi toda la autoayuda es un cuento
  • Tu contienda es un chiste
  • Querer NO es poder
  • Te molesta que otros te llamen «arrogante» por ambición




El texto dice: «Si alguien te dice que no vales para algo y paras, tenía razón». Texto blanco sobre fondo negro dividido en paneles.


En «Arrogante» descubrirás:​



  • Cómo se construye una mentalidad de crecimiento real
  • Cómo dejar de culpar a otros
  • Cómo gestionar el rechazo
  • Cómo convertir a los haters en ventaja
  • Cómo dejar de pensar en pequeño
  • Cómo tomar decisiones sin miedo
 
Bueno, quizá alineado con los dioses, como mencionó Isra Bravo ayer —lo de los dioses, digo—, ahí va un post muy interesante de Update Diario de Brasil sobre un estudio de otro psicólogo, quizá de un otro ángulo de la temática del síndrome del impostor:

En la década de 1960, el psicólogo Robert Rosenthal llevó a cabo un experimento simple… y perturbador.

Fue a una escuela y les dijo a los profesores que algunos alumnos tenían “alto potencial intelectual”.

Estos alumnos habían sido seleccionados mediante pruebas especiales.

Solo había un detalle.

Fueron elegidos al azar.

No eran más inteligentes.
No tenían ninguna ventaja.

Aun así, meses después, ocurrió algo impresionante.

Estos alumnos:
• mejoraron su rendimiento
• participaron más en clase
• evolucionaron por encima de la media

¿Qué cambió?

Las expectativas.

Los profesores, sin darse cuenta:
• les prestaban más atención
• explicaban mejor
• incentivaban más
• tenían más paciencia

No se cambió ninguna regla.
No se creó ningún método nuevo.

Solo la creencia.

Esto se conoció como el Efecto Pigmalión:
las personas tienden a convertirse en aquello que otros esperan de ellas.

Ahora lleva esto al mundo de los negocios.

Los líderes que creen en su equipo:
• desarrollan más
• corrigen mejor
• generan confianza

Los líderes que dudan:
• controlan más
• delegan menos
• ahogan el talento

La expectativa se convierte en comportamiento.
El comportamiento se convierte en resultado.

La cultura no es lo que está en la pared.
Es lo que el líder cree cuando nadie está mirando.

La pregunta no es si tu expectativa afecta a las personas.
Afecta.

La pregunta es: ¿para mejor o para peor?

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Finlandia tenía uno de los peores sistemas educativos de Europa. En 30 años se convirtió en referencia mundial — con una decisión simple.

Década de 1970. Finlandia. País pequeño. Agrícola. Pobre.

¿Educación? Débil. Desigual. Atrasada. Nada que llamara la atención.

Pero tomaron una decisión. Una sola. Convertir al profesor en la profesión más importante del país.

Y lo hicieron de verdad. No en el discurso. En la práctica.

Primero, hicieron la carrera extremadamente selectiva. Solo entraban los mejores alumnos. Menos del 10% de aceptación. Más difícil que medicina.

Después, exigieron máster para todos. Formación larga. Rigor académico. Alta cualificación.

Pero eso no bastaba. Cambiaron el estatus.

El profesor pasó a ser élite. Respetado. Bien pagado. Autónomo.

Sin microgestión. Sin presión por rankings. Sin obsesión por exámenes.

Confianza total.

Mientras otros países controlaban, Finlandia liberaba.

Menos pruebas estandarizadas. Más aprendizaje real. Menos competencia. Más colaboración.

Y el resultado no llegó rápido. Tardó décadas. Pero llegó.

Hoy, Finlandia está entre los mejores sistemas educativos del mundo. Baja desigualdad. Alto rendimiento. Alta satisfacción de los alumnos.

Pero aquí está el detalle más importante: otros países intentaron copiar. Y fracasaron.

Porque copiaron la superficie. No el sistema.

Finlandia no mejoró la educación. Rediseñó los incentivos.

Valoró a quien enseña. Confió en el proceso. Pensó a largo plazo.

Y eso es raro. Muy raro.

Aquí está la lección: no mejoras un sistema apretándolo.

Lo mejoras valorando a quien lo hace funcionar.

En los negocios, es igual. Las empresas que mejor funcionan no son las que más controlan.

Son las que mejor confían.

Al final, el rendimiento no viene de la presión. Viene de la estructura.

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Bueno, en este hilo ya he compartido en detalle dos tips de Isra Bravo de su nuevo libro segun su evento en Cayo Hueso, Florida: los 3 P para medianos, el síndrome del impostor para avanzados, y falta el de principiantes. Para ese caso, el tip de Isra fue no rezar a la virgen, como dicen los libros de autoayuda, sino preguntarse a sí mismo: “¿Por qué fallas?”

Ese tip, según Isra Bravo en su blog, viene de su experiencia personal, quizá cuando vendía para Jazztel, y así lo cuenta:

"Te cuento esto porque tuve un jefe interesante que me dio una gran lección.

Allá va.




Andaba vendiendo seguros (creo que eran seguros, es que había varias cosas en esa línea de empresa) y andaba arrancando.

Entonces era malo vendiendo.

Me creía bueno porque tenía algo de buena labia para ligar en mi barrio, pero era malo.

Arrogante,

y tenía un concepto de mí mismo demasiado elevado.




¿Lo más divertido?

Apenas vendía. Vendía poco porque era malo, arrogante y con un concepto de mí, equivocado.

Bueno, a mi favor diré que era muy, muy joven.

Además, mantener cierta arrogancia es divertido porque así filtras y espantas a los viejitos del visillo que se ofenden por todo y creen que es de buenas personas ir pidiendo perdón por su opinión o por repetir 50 veces lo buenas personas que son.

Al cuerno.




El caso es que salía a vender y vendía poco.

Y un día, mi jefe me pilló por banda y me dijo…

“Oye, que vendas poco no es problema, pero sí hay algo que es un problema. Cuando algo no funciona, debes esforzarte mucho en saber porqué no funciona.

No sirve que no funcione si no te detienes a pensar en ello.

Tú no aprendes nada.

Cada día cometes los mismo errores.

Haz el favor de averiguar qué falla”.




Joder, así se habla.

Me dio una buena lección.

Fallar no te hace mejor si no te molestas en saber qué falla.

Es así de simple."
 
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