‘SOMOS LOS MEJORES’: O ERES TONTO… O TE ENAMORAS DE LA FORMA MÁS ELEGANTE DE NO VENDER... O SEA TONTO DE VERDAD

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21 Feb 2026
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“Somos líderes en el sector.”
“Llevamos veinte años en el mercado.”
“Ofrecemos calidad garantizada.”



Perfecto.


Ya puedes dejar de leer.


Y tu cliente también.


Porque esas tres frases hacen algo extraordinario:


consiguen que alguien que no te conoce
decida que no necesita conocerte.


No es fácil.


Pero lo habéis perfeccionado.


Cada vez que dices “somos líderes”, no estás transmitiendo autoridad.


Estás diciendo:


“soy igual que los otros catorce que acabas de ver”



Cuando dices “calidad garantizada”, no generas confianza.


Generas una reacción automática:


“eso ya lo veremos… si es que llego a interesarme”


Y cuando sacas lo de “20 años de experiencia”…


ahí ya es arte.


Porque el cliente no piensa “qué seguridad”.


Piensa:


“perfecto… entonces esto va a ser lento, rígido y predecible” :ROFLMAO:


No te odia.


Sería mejor.


Porque odiar implica emoción.


Y la emoción, bien usada, vende.


El problema es peor:


no siente absolutamente nada.



Te clasifica en segundos.


Y te coloca en el sitio más caro de todos:


  1. irrelevante
  2. intercambiable
  3. prescindible


Y lo hace sin esfuerzo.


Mientras tú crees que estás “comunicando”.


No.


Estás rellenando espacio.


Porque comunicar no es decir cosas correctas.


Es provocar una reacción.


Y tú ahora mismo provocas dos:


aburrimiento
o sospecha



Ambas son letales.


Porque el cliente no está ahí para aprender de ti.


Está para una sola cosa:


dejar de tener un problema.


No quiere entender tu producto.


Quiere quitárselo de la cabeza.



Pero tú…


le hablas de:


“paneles solares de alto rendimiento policristalino” ,,, Y ( CUATRO HUEVOS JUNTO CON UNA SALCHICHA -se dice el cliente-)


Y él solo piensa:


“¿esto me soluciona algo… o me estás haciendo perder tiempo?”


Esa es la distancia real.


Tú explicas.


Él evalúa si puede irse ya.



Porque el cerebro del cliente no quiere procesar más información.


Quiere descansar.



Y solo reacciona a dos cosas:


  • algo que le acerca a lo que quiere
  • algo que le aleja de lo que teme


Todo lo demás es ruido bien redactado.



Las características no venden.


Se toleran.

Van en el manual.


En la ficha técnica.


En la parte que nadie lee hasta que ya ha decidido.



Tú no estás ahí para describir.


Estás ahí para traducir.


No lo que es tu producto.


Sino lo que cambia en la vida del cliente cuando funciona.


Pero claro.


Eso exige entender al cliente.


No repetir lo que pone en tu web.



Y ahí es donde la mayoría se cae.


Con estilo.


Con educación.


Con frases perfectamente inútiles.



“Somos los mejores.”


Sí.


Como todos.



En mi libro: No vendas tornillos, vende techos que no se caen, se extermina ese punto con muchos ejemplos tangibles.


 
ejemplo de un mensaje 'Tonto' y otro mas 'Humano' real:


Ejemplo ATERRIZADO



Míralo despacio.


Aquí no se trata de entenderlo.


Se trata de notar en cuál de los dos te estás reconociendo.



Versión catálogo:

“Nuestra pintura tiene una base acrílica de alta resistencia, con pigmentos que garantizan una durabilidad de más de 10 años.”

Versión humana:

“Pintas hoy y te olvidas una década. Ni desconchones, ni goteras, ni vecinos dándote el coñazo con el rodillo.”

Una vende producto útil.
La otra vende paz mental, comodidad y confianza.

Y la paz mental no se compara por precio.
Se paga.

La característica no es el problema. El problema es creerte que la caractrística vende.

NO VENDE.
 
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