Entonces para ti es indiferente poner logos o no?
Según Roberto pides validación.
Según tú dan confianza.
Es que hay algo que si que no entiendo.
No me creo que la única prueba social que haya es poner logos/testimonios.
Debe haber algo más.
Es imposible convencer a nadie de nada. Al menos en un espacio de tiempo razonable. Por tanto estas palabras no tienen más objetivo que el de lanzar una semilla y el que quiera que la recoja.
La gente compra en un 70% (por poner una cifra) por conveniencia. Es decir necesita algo y lo compra ¿Donde lo compra? Hay excepciones claro pero normalmente donde le es más fácil, a quien tiene cerca o está en su radar.
Si le dijeras a Coca-Cola que ha de prescindir de toda su publicidad, o dejar de estar en los lineales del super, te dirán que suprimen la publicidad.
El 95% (también por decir una cifra) de las ventas te llegarán por hacer cosas simples. Estar en la mente de tu cliente constantemente. ¿Y cómo? mediante al REPETICIÓN. Llama más, envía más emails, vete a todos los eventos donde estén, etc. Sal a la calle y conecta con la gente.
¿Por qué he de comprarte a ti y no a tu competencia? Porque yo estoy aquí.
Esa es la idea.
Eso te pondrá por delante de casi toda tu competencia.
No necesitas tener valor diferencial, no necesitas nada más.
Cuando ya vendes mucho, y ya no creces a la misma velocidad, es cuando tiene sentido optimizar. Ahí buscas un valor diferencial y lo que tú quieras.
Preocuparse por cualquier cosa que no sea lo que he dicho es ponerse excusas. Es todo muy simple pero nos encanta poner la excusa fácil de que no lo conseguimos porque hay algo que se nos escapa. Que si el valor añadido, que si una web perfecta, que si que herramienta de email marketing, que si que IA, que si testimonios.
No me jodas Rafa.
Bien.
Hablemos de los TESTIMONIOS, que no LOGOS, pero también hablaremos.
Estás pidiendo perdón por adelantado cuando usas testimonios, garantías, años de experiencia. Eso es que tienes miedo, que estás acomplejado.
Hay gente que los utiliza sabiendo cómo utilizarlos.
Isra Bravo lo hacía porque incluía frases reales de sus clientes. Pero no era por eso sino porque lo llevó a lo grotesco. A la exageración. La parodia. Incluyó páginas y páginas enteras llenos de cientos de testimonios literalmente.
Es la excepción de la regla. Saberse al dedillo el tablero de juego y salirse de él. Magistral.
También funciona poner muchos testimonios negativos. Y negativos y positivos. Algo que casi nadie se atreve a hacer.
En este caso, cuando digo que funciona significa que no te daña. Y que si no los usas te funcionará igual. Ahí dependerá de lo que quieras comunicar.
Los testimonios son como manejar nitroglicerina, hay que dominar la técnica muy bien o te explota en la cara.
Pero para eso debes conocer muy bien la conversación mental de tu cliente. No hacer suposiciones.
Las reglas se pueden romper cuando las dominas.
Pero, en general, no es buena idea. Estás pidiendo perdón. Oye, que yo lo valgo.
Estás diciendo ¡creedme!, te voy a dar pruebas de que no te engaño. ¡Que soy bueno!
¿Ves por qué transmites tanta debilidad?
Estás haciendo exactamente lo mismo que los que van con el currículum por delante, hablando de la empresa con la que trabajan, los clientes y sus logros.
Estás pidiendo perdón por existir. Te estás justificando. Le estás diciendo al otro oye, créeme, confía en mí.
¿Tú crees que Microsoft o Apple, Madonna, o quien quieras que tiene éxito necesitan decirte qué dicen los clientes de ellos?
Piensa en el médico de éxito, el abogado, el consultor que casi le haces una reverencia porque te reciba, ¿tú crees que necesitan darte testimonios? No necesitan convencerte.
Su autoridad se transmite en el momento en el que no hace esos sobreesfuerzos para venderse. Eso solamente te lo cuenta alguien que tiene complejo y necesita compensar a toda costa las inseguridades que tiene.
Lo mismo colgar el portfolio con casos de éxito.
¿Hay gente que pone LOGOS en su web y cuenta quienes son sus clientes, y le va bien? Sí. Por supuesto.
¿Le iría igual de bien sin ellos? No me cabe la menor duda de que sí, y que incluso le iría mejor.
Pero nuesto cerebro es de gastar poca energía en analizar y le gusta asociar rápido (ya sabes el libro "Pensar rápido, pensar despacio". Me va bien, ergo es porque tengo logos de clientes.
Hay gente conocida que vende servicios y lleva 30 años haciéndolo. Curiosamente le va bien y usa logos de grandes clientes.
Pero es por eso que seguramente se quedó estancado en los servicios. Vendiendo lo que sabe.
¿Qué quieres decir?
Algo muy simple:
Estás en el primer escalón cuando vendes lo que haces.
En el segundo, cuando vendes lo que sabes.
En el tercero cuando vendes por quién eres. Ejemplo Isra Bravo, Tonny Robins...
Poniendo logos y testimonios es ponerse el freno de mano.
Piensa esto también, ¿qué tipo de cliente atraigo?
El que me valida, el que lidera la relación, el inseguro. Claro que puedes vivir con clientes así y ganar dinero. Pero a costa de qué. Si has estado metido siempre en la mierda ya no la hueles. No sabes cómo sería una vida con buenos clientes. Está fuera de tu radar, de tu horizonte, ni te lo planteas.
Para ir cerrando, la mejor prueba social es que te recomienden. Cuando estás en boca de la gente y unos te presentan a otros.
Un abrazo.